Aunque la noticia es de hace algunas semanas, en pleno encarecimiento de las gasolinas como fruto de la reforma energética, cabe hablar también de otro monopolio, no incluido en la reforma energética.

La exclusividad que tiene el grupo Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) en el almacenamiento, comercialización y expendio de turbosina en los aeropuertos del país debe ser eliminada, debido a que no permite la libre competencia en el mercado, resolvió la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

“El régimen de exclusividad de ASA impide la entrada de nuevos oferentes en este mercado y afecta las condiciones de suministro de combustible para aeronaves a precios competitivos que reflejen el precio de estos productos en los mercados internacionales, o en detrimento de los operadores aéreos y consumidores finales”, señaló la Cofece en la opinión dirigida a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con fecha del 8 de marzo.

Cabe recordar, que ASA conserva la exclusividad en la venta del energético en los aeropuertos del país, pese a que ese término fue eliminado por la reforma energética.

No obstante, ya existen permisos otorgados por la Comisión Reguladora de Energía para que la turbosina sea comercializada por otras empresas.

“El régimen de exclusividad de ASA, además de afectar las condiciones de suministro a precios competitivos en detrimento de aerolíneas y pasajeros, es incompatible con el marco regulatorio de la reforma energética, que busca, entre otras cuestiones, incentivar la incorporación de nuevos competidores al mercado”, se lee en el comunicado.

Anteriormente, en julio del 2016, la Cofece indicó la necesidad de ajustar los títulos de concesión y los contratos suscritos entre ASA y los concesionarios aeroportuarios.

Los reglamentos en los aeropuertos señalan que el grupo es el único con el poder de comercializar el energético.

Además, Cofece recomendó que se adjudique mediante proceso abierto y directo la construcción de instalaciones de almacenamiento, suministro y cualquier otro servicio de combustibles aéreos en el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

México, según la Asociación de Transporte Aéreo de América Latina y el Caribe, registra los precios de abastecimiento más caros de la región.

Según cálculos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, el abastecimiento de turbosina representa casi 30% de los gastos operativos de las aerolíneas.

Cofece podría iniciar un procedimiento de barreras a la entrada (artículos 90 al 94) para forzar a romper la exclusividad de ASA en el suministro de turbosina. Este proceso no puede iniciarse a instancias de particulares, pero como “amicus curiae” o en el ejercicio del derecho de petición, los afectados, o en virtud de la figura del interés legítimo.

Lo que no hay que olvidar es que la competencia no es mágica, como estamos viendo en el mercado de las gasolinas. Las empresas sólo bajan los precios cuando pueden perder clientela de no bajarlos, lo que solamente se suele dar en las guerras de precios.

Por todo lo anterior, aunque consideramos necesario que Cofece iniciase este proceso, los efectos no los veríamos necesariamente en el corto y mediano plazo. La competencia no es una varita mágica, aunque se lo crea la propia Cofece (lo que debe ser, por otra parte, de esta manera).

*Máster y doctor en Derecho de la competencia, profesor investigador de la UAEM y socio del área de competencia, protección de datos y consumidores del despacho Jalife& Caballero.