La ganadería bovina de carne es una actividad económica importante en la región sureste del país, ya que ocupa poco más de 4.4 millones de hectáreas y contribuye a la autosuficiencia alimentaria de México

La ganadería bovina de carne es una actividad económica importante en la región sureste del país, ya que ocupa poco más de 4.4 millones de hectáreas y contribuye a la autosuficiencia alimentaria de México

Sin embargo, uno de los problemas principales que ha venido enfrentado la actividad es la disponibilidad de crédito, derivado en principio del tamaño de las unidades productivas que predominan en este sector y que en promedio oscilan en 40 cabezas de ganado por productor. Esta situación se recrudece con la falta de tecnología adecuada para este tipo de explotaciones.

Por ello, a partir del 2009 la Dirección Regional Sureste de FIRA diseña e inicia un programa de financiamiento bajo el esquema de aparcería, el cual considera a las uniones ganaderas regionales y sus asociaciones ganaderas locales como ejes para la canalización de recursos a sus agremiados mediante la contratación de una línea de crédito con un Intermediario Financiero fondeada con Recursos del FIRA.

El modelo consiste en un contrato de aparcería que se realiza entre la unión ganadera regional y sus socios (aparceros), a través del cual la organización compra el ganado bovino al pequeño y mediano ganadero. Esto le permite recibir de manera inmediata un ingreso equivalente a 80% del valor comercial de su ganado, evitando así venderlo con bajo peso; los entrega en aparcería a su propio socio y él mismo es el encargado de cuidar el desarrollo para su posterior venta con un mayor peso y en consecuencia mayores ingresos para el socio. El plazo que se otorga en estas operaciones es de 9 a 12 meses, lapso en el cual el ganado logra incrementos de 90 a 100 kg adicionales. La comercialización se realiza a través del mismo canal; es decir, de la propia UGR y del ingreso total, la Unión descuenta el capital y costo financiero, siendo el excedente (utilidad) a 100% para el pequeño y mediano ganadero.

Paralelamente a la operación de la línea de crédito, el modelo contempla un componente tecnológico enfocado en dos aspectos básicos y fundamentales para el ganadero: incrementar la productividad de carne por hectárea para maximizar el uso de sus recursos naturales y, por otro lado, disminuir sus costos de operación para incrementar la rentabilidad de su empresa. Para ello, la organización gremial establece un estructura de técnicos enfocados a brindar asistencia técnica a los ganaderos participantes en el programa. Al inicio, FIRA reembolsa parcialmente los costos de estas estructuras técnicas con el fin de fortalecerlas y permitirles mantener la continuidad que se requiere, logrando mayores impactos en el corto y medio plazo.

En la segunda entrega describiré el modelo de operación y la inyección de financiamiento y asistencia técnica del sector ganadero en la región sureste del país; además del impacto que diversas uniones ganaderas han logrado con su aplicación.

*Ing. J. Jesus Ruiz Barreda es director Regional en el Sureste en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. [email protected]