Un botón de alarma, gas pimienta, pistola eléctrica, alambradas, cerraduras especiales, cámaras de video, escoltas, carros guía para el transporte y todo lo que usted pueda imaginar, generan una derrama anual de 28,000 millones de pesos, de esos sólo 8,000 millones quedan en manos de 10,000 empresas de seguridad privada.

Del número de firmas de seguridad privada, sólo 600 cuenta tiene permiso federal, otorgado por la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF) a cargo de Genaro García Luna, 200 con alguna’’ certificación, el resto, 9,200 andan a la libre’’.

El Consejo Nacional de Seguridad Privada (CNSP) al frente de su secretario general, Armando Nava, adelantó a El Economista unas cifras escalofriantes y preocupantes. Entre todas, desde el 2006 a la fecha han generado 210,000 empleos por año, de los cuales 160,000 son directos.

Sin embargo la SSPF en el Tercer Informe de Labores, hecho por su titular, menciona que se han dado de alta 31,809 elementos de seguridad privada, tan solo en el ramo federal, pero se han registrado 15,555 bajas.

La pregunta es: ¿Dónde están? esos 15,555 que se dieron de baja. Hay un seguimiento los exelementos como hace la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que han desertado en lo que va el sexenio del presidente Felipe Calderón, con una cifra de 27,381 soldados y de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM).

Los números tanto del CNSP como de la SSPF no cuadran. Empero, eso no es lo importante. Sino saber si los que se fueron, se pasaron al lado oscuro’’ que de seguro sí, pero no se tienen cómo cuantificar dado que no existe transparencia’’, lo que hace más preocupante la realidad del mercado del miedo’’ y crea sicosis en la realidad de la inseguridad’’, por donde se quiera ver.

Si el general-secretario, Guillermo Galván Galván, dijo ante legisladores éste año que los cárteles de la droga mexicanos: El Pacífico, Sinaloa, Ciudad Juárez, Tijuana –los históricos- y Milenio, Istmo, Familia Michoacana, Los Zetas, El Pacífico Sur, La Resistencia, más los que se acumulen, cuentan con 500,000 hombres armados para enfrentar el embate del estado, esto preocupa.

Sobre todo porque las deserciones o dadas de baja en instituciones o empresas superan las 23,000 ejecuciones hasta el momento, más los 25,000 integrantes del Sicariato’’ detenidos, que tampoco rebasa en mucho a los que fueron dados de baja por mal servicio.

Todo esto no hace más que ver que el círculo vicioso’’ va a la alta y el círculo virtuoso’’ que llamaron a construir los nuevos funcionarios desde el Gobierno del Cambio hasta lo que lleva Felipe Calderón, no se ha logrado, ni se logrará en los próximos tres años.

No hay que pensar lo impensable, sino concebir una fe, esperanza y caridad para quien llegue. Y ojalá tome las riendas del desaforado caballo del apocalipsis’’ que todavía no ha encontrado el gobierno actual, aunque el Presidente domó a cinco de acuerdo a su apreciación no el nuestro.

COMMODATO

Con qué fines habla él. Si la tienda se le vino encima. Es Pinocho, El Nino de ahí viene el Lobo o Navalú. Todos le quedan bien. Quiere deslindar ahora al gobierno federal de haber obtenido las grabaciones de los gobernadores de Veracruz y Oaxaca que son escándalo ahora.

El del Gober Precioso, esa es primicia.

Se pregunta los indiciados de dónde salió tanta basura. Pues de ellos.

El órgano que desintegró Vicente Fox, porque lo atacaron y está reconstruyendo Felipe Calderón, aprendió rápido que sí sirve esa policía política, que tanto desdeñaron los blanquiazules.

Mejor que ni diga nada César Nava, porque más tarde que temprano abandonara la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN), apenas concluyan las elecciones en julio próximo.