La banca de desarrollo en México tiene en la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) -que empezó a operar en el 2002- un valioso instrumento de financiamiento al mercado de vivienda que se ha traducido en un enorme impulso a la construcción inmobiliaria en prácticamente todas las regiones de México y en una derrama económica muy importante para nuestro país.

La participación de bancos, sociedades financieras de objeto limitado y de objeto múltiple y microfinancieras, entre otros intermediarios financieros, junto con la de los organismos nacionales de vivienda y desarrolladores, se manifiesta en cifras de vivienda que reflejan un sector de gran dinamismo, que impacta muchas otra actividades y es una fuente fundamental de creación de empleos.

Sin embargo, la crisis subprime originada en EU, que se acentuó con la quiebra de Lehman en septiembre del 2008, tuvo su expresión más notoria en la restricción en la liquidez y financiamiento de las sofoles y sofomes especializadas en el sector hipotecario, que hasta entonces jugaban un papel relevante en el financiamiento, tanto de la construcción de viviendas, como de hipotecas para familias de bajos ingresos. Estos intermediarios no sólo tuvieron dificultades para renovar el papel comercial emitido (más de 34,000 millones de pesos), sino que también, súbitamente, vieron cerradas todas sus fuentes de financiamiento privado.

Así, se le encargó a la SHF proveer la liquidez necesaria al sector y restaurar los mecanismos de financiamiento afectados. Mediante dos acuerdos con la banca comercial y otros intermediarios financieros, se atendieron con éxito los problemas de liquidez que habían detenido el llamado tren de la vivienda.

Asimismo, la SHF, que había dejado de dar créditos a la construcción desde el 2003 debido a que la banca comercial y los mercados de capitales atendían adecuadamente las necesidades de desarrolladores de vivienda, tuvo que reactivar el otorgamiento de este tipo de créditos ante la sequía que se produjo por la crisis. Desde octubre del 2008 hasta el 31 de marzo del 2011 se han autorizado 24,635 millones de pesos para créditos puente.

También, durante el 2009 la crisis económica y la situación derivada de la influenza AH1N1 afectaron el mercado laboral, lo que deterioró las carteras de los intermediarios financieros, por lo que algunas de estas instituciones tuvieron que resolver su situación ordenadamente, sin generar un problema sistémico.

Una vez restablecida la liquidez y el financiamiento al sector con las medidas instrumentadas por la SHF e iniciada la recuperación económica, los intermediarios que prevalecieron pudieron instrumentar una serie de medidas para consolidar y fortalecer su situación financiera a través de inyecciones de capital, como pasó con ING, Vértice y Crédito Inmobiliario o a través de fusiones y adquisiciones como Casa Mexicana con Apoyo Integral y Fincasa/Ixe con Banorte. Asimismo, Metrofinanciera regresó al mercado debidamente capitalizada y ABC Capital se está transformando en banco.

A pesar de que el 2008, el 2009 y el 2010 fueron años en los que la coyuntura de la crisis, con sus efectos en el financiamiento al sector hipotecario, fue muy demandante, en la SHF nunca se perdió de vista el largo plazo.

Por ello, cumpliendo su mandato como banco de desarrollo, se siguen estrategias para promover la accesibilidad al crédito y soluciones de vivienda para el mercado no atendido y con mayor rezago habitacional, que está constituido básicamente por la población no afiliada a sistemas de seguridad social. Para estos segmentos se han diseñado diversos productos y se está ampliando la red de intermediarios financieros que operan con la SHF.

Este año se observa una clara recuperación en el ritmo y el dinamismo del sector hipotecario, particularmente en el financiamiento de la producción de vivienda y de hipotecas para el sector de los no afiliados.

El verdadero éxito para la SHF y para el sector en el que opera es migrar de un modelo cuantitativo en la oferta de vivienda a uno cualitativo que permita insertar la vivienda en un entorno sustentable y con ello mejorar la calidad de vida de las familias que la habiten. Para ello, la SHF coordina los trabajos de 13 entidades gubernamentales, que conjuntamente diseñaron y están ya implementando el concepto de los Desarrollos Urbanos Integrales Sustentables, que está sirviendo como estándar de un nuevo modelo de vida en comunidad y de las ciudades futuras donde la sustentabilidad se manifiesta en el ámbito económico, social y ambiental.

*Director General de Sociedad Hipotecaria Federal.