En las más recientes elecciones, el Partido Acción Nacional quedó como la segunda fuerza política en la Cámara de Diputados, después de Morena. Si bien ya sabemos que el PAN es un partido que defiende ideas conservadoras como oponerse al aborto o el matrimonio igualitario, lo que hicieron en el Senado la semana pasada fue el equivalente a darse un balazo en el pie, un balazo que los llevará cojeando hasta el 2024.

Un grupo de senadores y senadoras del PAN firmaron la llamada Carta de Madrid. Un documento que busca unir a las naciones de la “Iberoesfera”.  Agrega:  “una parte de la región está secuestrada por regímenes totalitarios de inspiración comunista, apoyados por el narcotráfico y terceros países. Todos ellos, bajo el paraguas del régimen cubano e iniciativas como el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, que se infiltran en los centros de poder para imponer su agenda ideológica.”

Y entre sus declaraciones está la preocupación por “el avance del comunismo”. Hay fragmentos del documento que son indiscutibles, como la defensa del Estado de Derecho y la democracia, pero llama mucho la atención cuando dicen “defender las libertades”, pues sus firmantes han expresado en diversos momentos que solo les interesa defender “sus” libertades, las de los grupos minoritarios están en el olvido.

Entre los personajes mexicanos adheridos a este documento están: Eduardo Verastegui, el actor que apoyó la campaña de Donald Trump. El diputado de Nuevo León por el Partido Encuentro Solidario, Carlos Leal, cuyas propuestas han sido sobre la prohibición del aborto, la prohibición de la difusión de información relacionada con la interrupción del embarazo, y se ha pronunciado en contra de la reasignación de género en menores de edad. La misma persona cuyo argumento contra el lenguaje incluyente fue: Yo no soy diputade. Lo sabemos, no lo es, lo es ignorante, así, con “e”. Bajo este concepto, su argumento más sólido contra el aborto podría ser: yo no soy mujer.

Los y las senadoras de PAN (que no fueron todos) que se tomaron la foto con el presidente del partido español VOX, simbólicamente lo hicieron también con la ideología que éste representa. Tan preocupante es la ideología chavista, como la de los grupos de ultraderecha. Santiago Abascal es un sujeto que cree que el feminismo discrimina y quiere oprimir a los hombres, lo que no es más que propaganda y desconocimiento. Ambos polos ideológicos mienten, utilizan el mismo modelo de comunicación, y hacen del miedo su mejor herramienta.

Si el PAN no entiende por qué Morena sigue siendo la principal fuerza política, cuáles son las razones por las que el presidente sigue teniendo los números de aceptación que tiene: a pesar de la pandemia, a pesar del mayor número de personas en situación de pobreza, a pesar del pésimo manejo de su administración del sistema de salud. Si el PRI no entiende qué los llevó hasta el tercer lugar, y si los partidos pequeños no dejan de tener solo agendas rémoras,  los mexicanos terminaremos quedándonos otra vez con pocas opciones, para decidir nuestro voto entre el malo o el peor.

Pamela Cerdeira

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana

Columna invitada

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana. Conduce el programa "A Todo Terreno" en MVS Radio. Ha escrito para diversas publicaciones y trabajado en distintos espacios en radio y televisión.

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