Entre las múltiples cicatrices que el caso Iguala dejará a la clase política gobernante está la redefinición de la competencia por la gubernatura, que se definirá en las urnas dentro de cinco meses. El senador perredista, Armando Ríos Píter, puntero en las encuestas, sorpresivamente decidió autodescartarse. Aunque no fue el primero en bajarse de la contienda: el ex senador y ex alcalde igualteco, Lázaro Mazón Alonso, tampoco será postulado por el Movimiento de Regeneración Nacional.

Los dos aspirantes mejor posicionados de la izquierda partidista no estarán en la boleta electoral el próximo 7 de junio. Sin embargo, serán factores decisivos en el resultado de las campañas. Ya lo eran, de facto, por lo menos en el caso de Ríos Píter, quien había sentado las bases de un acuerdo con un sector de la cúpula panista.

Y es que el PAN de Guerrero no tiene capacidad de decisión, pues Gustavo Madero está facultado a definir sobre la política de alianzas y las candidaturas en aquellas entidades donde no hayan alcanzado más de 10% de los sufragios. Andrés Bahena, delegado estatal en funciones del presidente, ya había solicitado formalmente ante el CEN autorización para concretar las negociaciones con las fuerzas de izquierda. En esa ruta habían construido un escenario en el que el ex secretario de la Reforma Agraria de la administración foxista, Florencio Salazar Adame, fuera la propuesta panista para definir al abanderado de una coalición PAN-PRD, pero renunció a las filas partidistas, a finales del año pasado.

Con base en las primeras encuestas del 2015, la cúpula panista comenzó a trazar un escenario de participación sin alianzas, lo que podría darles una docena de alcaldías y por lo menos ocho diputados en el Congreso local..., lo que podría concretarse con la postulación de candidatos atractivos.

Los panistas perfilados a la gubernatura, al cierre del año pasado, eran los diputados locales Marcos Efrén Parra Gómez y Jorge Camacho Peñaloza. Pero entre la cúpula panista en las últimas semanas comenzó a tomar fuerza la idea de nominar a Obdulio Ávila Mayo, ex diputado federal y ex subsecretario de Gobernación, quien se había retirado de las actividades partidistas al término de la administración calderonista, para dedicarse al litigio y la academia.

Parra Gómez, ex diputado federal y ex alcalde de Taxco, fue candidato a la gubernatura en el 2011, para finalmente declinar a favor del abanderado de la izquierda. A cambio, obtuvo posiciones en el gabinete para su hijo y para su incondicional Enrique Castro, a quien colocó en la Secretaría de Desarrollo Económico. En esta coyuntura, tiene sus objetivos puestos en la elección municipal de Taxco.

Camacho Peñaloza, quien fue reclutado por el calderonismo a las filas partidistas tras su paso por El Mañanero, se convirtió en uno de los cuadros más cercanos a Josefina Vázquez Mota, aunque sus nexos con el panismo guerrerense son tenues.

¿Más vale el PAN solo que mal acompañado? Los sondeos de opinión cancelaron cualquier posibilidad de una alianza del blanquiazul con las fuerzas de izquierda en aquella entidad, por lo que Madero Muñoz y el CEN definirán al abanderado panista dentro de las próximas dos semanas.

Su primera opción es Ávila Mayo y una estrategia electoral que busca captar el mayor número de votos en una elección concurrente a la federal, con un escenario de victorias modestas, pero sobre todo de alto contraste frente a lo que el PRI y el PRD representan en Guerrero.

Un amplio sector del panismo local apoya a Jorge Camacho. Y reacio a una imposición, apoyaría la alianza de facto que otros sectores del priísmo y del perredismo -también inconformes con quienes se perfilan como los más probables candidatos- construyen desde hace un par de semanas. En el centro de esa mesa de negociaciones estaría -de acuerdo con dirigentes políticos enterados de los avances de esas conversaciones- el senador Ríos Píter.

Hasta ahora, Movimiento Ciudadano, con el alcalde de Acapulco, Luis Walton Aburto, y Morena, con el economista Amílcar Sandoval, son las únicas formaciones políticas perfiladas rumbo a la contienda del próximo 7 de junio. El escenario de una coalición electoral que involucre al PAN y al PRD ha quedado prácticamente descartado, lo mismo que una eventual candidatura de la ex diputada federal Claudia Ruiz Massieu, actual secretaria de Turismo, por parte del PRI.

Lo que decidan el PAN y el PRD ha quedado en segundo plano. Como en el 2011, hay una confluencia de intereses que rebasa la lógica partidista, con el único objetivo de impedir la unción de Manuel Añorve Baños como gobernador de Guerrero.

Ahora sólo resta definir si los sectores partidistas que rechazan las directrices del centro pueden alcanzar un acuerdo..., del que se beneficiaría el priísta Hector Astudillo. Al tiempo.