El jitomate es uno de los cinco cultivos con más alta participación en el valor de la producción agrícola en México y destaca entre los productos más exportados. Asimismo, por su alto consumo entre la población se ubica entre los genéricos agropecuarios con mayor peso en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

La carne de res, la leche, el pollo, la carne de cerdo y el huevo tienen una ponderación en el INPC mayor que la del jitomate, sin embargo, este último fue el producto agropecuario que tuvo mayor incidencia promedio (a la alza y a la baja) sobre la inflación mensual general en México entre enero del 2010 y mayo del 2012.

De hecho, del total de los 283 genéricos del INPC en el periodo referido, el jitomate fue el segundo con mayor incidencia promedio, después de la electricidad. Esto se deriva de la alta volatilidad del precio que se asocia a su disponibilidad en el mercado nacional.

Lo anterior, dadas las variaciones en la cosecha en los estados productores y debido a que la mayor parte del cultivo se desarrolla a cielo abierto y es vulnerable al efecto de factores climáticos adversos.

Así, ocurrieron fuertes variaciones en el precio del jitomate en el 2011. En febrero, la producción sinaloense fue afectada por heladas, los precios en el mercado nacional reportaron niveles récord en abril y el jitomate tuvo incidencia a la alza en la inflación; en contraste, con la corrección del precio, tuvo incidencia a la baja en marzo.

En la segunda mitad del año, el precio registró variaciones menores (excepto en diciembre), debido a que fue amplio el abasto del resto de las entidades productoras y su impacto en la inflación fue reducida.

En tanto, durante los primeros cinco meses del 2012 -periodo de la producción sinaloense- el jitomate presionó, principalmente, a la baja a la inflación.

En junio comenzó a declinar la producción de Sinaloa y su precio en las centrales de abasto del país tuvo un incremento mensual de 38.9%, debido a que la producción en Baja California, San Luis Potosí y Zacatecas está en su etapa inicial.

Así, podremos observar un impacto a la alza del jitomate en la inflación en junio. Para julio se espera un abasto suficiente de la hortaliza y que su precio reporte incrementos menores e incluso se reduzca. Para ello, las condiciones climáticas serán determinantes.

*Darío Gaucín es especialista en la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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