Como consecuencia del brote de influenza aviar AH7N3 en la región de Los Altos de Jalisco, la disponibilidad y el precio del huevo en México se han visto afectados durante los últimos dos meses. Lo anterior cobra especial relevancia al tratarse de uno de los productos más importantes en la dieta de la población mexicana, cuyas cualidades nutritivas y versatilidad en su preparación han sido factores determinantes para la expansión de su consumo.

En México, la avicultura de huevo es uno de los sectores más dinámicos de la ganadería. A través de la adopción de tecnología, ha sido posible obtener altos índices productivos, cubriendo con ello los requerimientos del mercado nacional. Lo anterior hace a la producción de huevo de gallina en México una actividad comparable a la de países desarrollados, participando con 3.8% de la producción mundial, después de China (37.4%), Estados Unidos (8.5%), India (5.3%) y Japón (3.9 por ciento).

De acuerdo con información del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la producción nacional de huevo durante la última década creció a una tasa media anual de 2.7 por ciento. Con un inventario de 185.4 millones de aves destinadas a este propósito, se produjeron 2.46 millones de toneladas de huevo en el 2011.

Dicho volumen significó un nivel récord y fue 3.2% mayor que el obtenido en el 2010. El estado de Jalisco participó con 50.9% de la oferta de huevo en el país; otras entidades que sobresalen por su participación son Puebla, con 19.8%, Nuevo León y Sonora, con 3.8% cada una, y Durango, con 3.5 por ciento.

Durante los primeros siete meses del 2012, la oferta de huevo en el país se ubicó en 1.35 millones de toneladas. Es decir, casi 35,000 toneladas menos que en el periodo enero-julio del 2011. Así, se estima que durante agosto y los próximos meses se refleje en el avance de producción la afectación a la capacidad productiva de las granjas por el brote de influenza aviar.

Cabe destacar que el huevo es uno producto agroalimentario de amplio consumo cuya producción doméstica es suficiente para satisfacer la demanda nacional.

Por lo anterior, el comercio exterior de este producto, ya sea fresco o industrializado, es inferior a 1% de la oferta nacional. Así, prácticamente el total de la producción se destina al consumo interno, rubro en el cual nuestro país sobresale en el ámbito internacional después de China, Estados Unidos, India, Japón y Rusia.

En particular, México destaca por su alto consumo per cápita, que se ubicó en 22.4 kilogramos por persona en el 2011. La importancia de este producto alimenticio es innegable.

*Darío Gaucín es especialista en la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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