(tercera y última parte)

Hoy continuamos con la última de tres partes sobre la carrera de Jamie Dimon, director general y presidente de JP Morgan Chase.

Después del crash de 1987, la compañía comandada por Weill y Dimon aprovechó la crisis para emprender una serie de adquisiciones, empezando con Primerica, un conglomerado de servicios financieros que incluía como principales activos a la golpeada pero venerada Casa de Bolsa Smith Barney y una aseguradora.

Dimon se concentró en darle la vuelta a Smith Barney, mudándose de nuevo a Nueva York a finales de 1988. En 1991, Weill nombró a Dimon Presidente del Consejo de Primerica que en 1993; adquiriría la compañía de seguros Travelers, la cual se encontraba en una posición vulnerable debido a una serie de inversiones fallidas en bienes raíces (Primerica adoptó el nombre de Travelers Group).

Para finales de 1993, Weill y Dimon dieron un nuevo golpe adquiriendo Shearson, el negocio de banca patrimonial de American Express, que el mismo Weill había fusionado con American Express casi 20 años antes. Con esta adquisición, Travelers se convirtió en jugador importante en el negocio de banca patrimonial y fondos de inversión además de la fuerte presencia que ya tenía en el negocio de seguros.

Para 1996, el mercado e inclusive los periódicos financieros empezaban a reconocer a Dimon como el gran talento detrás de Weill, lo que provocó ciertos celos a este último. En 1994, su relación daría un giro cuando Dimon le negó un ascenso a la hija de Weill, que trabajaba bajo sus órdenes, en la división de fondos de inversión en Smith Barney. La suma de los celos profesionales y este evento, que Weill tomaría como un desafío personal de Dimon, sería el principio del fin de su exitosa relación.

A pesar de las crecientes diferencias, Weill y Dimon siguieron construyendo su imperio.

En 1997, adquirieron el banco de inversión Salomón Brothers y en abril de 1998, consumaron la madre de todas las transacciones, la fusión de Travelers y Citicorp para crear Citigroup, la compañía de servicios financieros más grande del mundo.

A sólo 13 años de su incomoda salida de American Express, Weill y Dimon habían alcanzado la cúspide del mundo financiero. Sin embargo, Weill le cobró a Dimon sus desacuerdos del pasado, marginándolo del Consejo de Administración y obligándolo a compartir responsabilidades. A finales de 1998, Weill finalmente decidió pedir la renuncia de Dimon. A sus 42 años, Dimon se encontraba desempleado tan sólo 30 días después de haber consumado la operación más importante de su vida. Weill no se daría cuenta del verdadero costo de despedir a Dimon, hasta que Citigroup estuvo al borde de la quiebra en el 2009.

A pesar de recibir ofertas de inmediato, Dimon dedicó los siguientes 16 meses de su vida a viajar con su familia, al altruismo y a planear su siguiente movimiento. Dimon se empeñó en buscar una plataforma emproblemada, tratando de replicar lo logrado con Commercial Credit en los 80. Dimon la encontró en Bank One, un conglomerado de bancos regionales con base en Chicago, pero con presencia en varios estados.

A principios del 2000, Dimon aceptó el puesto de Director General y un paquete de compensación cargado de incentivos en acciones. Para el 2003, Bank One se había convertido en un jugador formidable y sano, Dimon estaba listo para explorar fusiones y adquisiciones. En enero del 2003 las pláticas entre Bank One y JP Morgan Chase (que se habían fusionado en el 2002) comenzaron a avanzar.

Unos meses después Dimon había logrado una fusión en la que JP Morgan Chase pagaría un premio por las acciones de Bank One, convirtiendo a la entidad fusionada en el segundo grupo financiero más grande de EU sólo detrás de Citigroup.

Asimismo, Dimon convenció a JP Morgan Chase de que lo nombraran Director de Operaciones por dos años para luego tomar el puesto de Director General y Presidente del Consejo. La transacción representó el regreso triunfal de Dimon a Nueva York en una posición para competir frontalmente con Citigroup, la compañía que lo había echado tan solo unos años antes.

Entre el 2004 y el 2008, Dimon se dedicó a integrar Bank One con JP Morgan Chase y a implementar sus principios básicos de tener un manejo conservador del balance del banco, evitando casi por completo las tentaciones en las que incurrieron muchos de sus rivales como Citigroup.