¿Cómo meter un debate de expertos en Power Point? ¿Cómo hacer que entren los matices en una tarjeta? El tema era reforma energética, crecimiento verde y política ambiental. Fue la mesa 3 de los Encuentros para el Futuro de México, organizada por la Fundación Colosio, que preside César Camacho Quiroz.

El viernes, en un salón del Presidente Intercontinental de Puebla, inaguraron los encuentros sobre el futuro de México. El objetivo era acercar ideas al candidato Enrique Peña Nieto. En la mesa 3 estuvieron dos exdirectores de Pemex y cinco especialistas con enorme experiencia en administración pública y sector energético.

Luis Farías, de Cemex, marcó buena parte de la discusión. Tengo una pregunta provocadora, dijo, ¿cómo hacemos para que la Iniciativa Privada participe más en el sector energético? El crecimiento de México necesita un sector energético que crezca más.

Hubo muchas respuestas. Para Adrián Lajous, exdirector de Pemex, es importante distinguir entre actividades que deberán seguir en manos del Estado y las que tendrían el máximo rendimiento social en manos privadas. Antonio Souza, de consultora Protego, enfatizó que no existe la figura de alianzas para desarrollar el sector petrolero.

El reto es aprender de lo que hemos hecho mal en privatizaciones, como la de ferrocarriles o telecomunicaciones, no podemos volver a equivocarnos, dijo Humberto Mosconi, exdirector de Ferronales.

Jesús Reyes Heroles fungía como moderador, pero sus experiencias en el sector lo convertían en un moderador apasionado. Pemex y CFE son los grandes Gullivers de México Son dos gigantes que necesitan emanciparse. Tienen un régimen fiscal que no les conviene, una burocracia que no los entiende .

La sesión duró 140 minutos. Al fondo del salón, en una cartulina, un ilustrador producía un mural efímero. Al lado de la cartulina, en una pantalla se desplegaba la cuenta de Twitter de Un futuro para México (@Futuro_Mexico). Creo en la administración participativa , decía un mensaje. El futuro para mí es casarme enamorada y tener muchos hijos , rezaba otro tweet.

Era la 1:23 de la tarde del viernes cuando Peña Nieto llegó al hotel. Entró al lobby rodeado de una veintena de acompañantes, como J.C. Chávez se acercaba al ring en sus buenos tiempos. Entre la puerta principal del hotel y la entrada del salón había banderas y grupos de jóvenes que forzaban sus gargantas para echar porras al mexiquense. Era difícil oír algo más. Peña Nieto sonreía mientras avanzaba. Tan cerca y tan lejos. ¿Lograrán las ideas de las mesas atravesar la barrera de sonido de las matracas y convertirse en algo más que Power Point?