Cataluña ha intentado siempre ser libre, su última revolución sucedió en el Camp Nou, el domingo, cuando su símbolo, FC Barcelona, jugaba ante Real Madrid, un ícono histórico del gobierno español.

No hay nada más poderoso para legitimar o desacreditar un movimiento que un equipo y un partido de futbol, una pelota que se rige respecto a los intereses y los gustos democráticos o dictatoriales.

Cataluña ha intentado siempre ser libre, su última revolución sucedió en el Camp Nou, el domingo, cuando su símbolo, FC Barcelona, jugaba ante Real Madrid, un ícono histórico del gobierno español.

Una expresión de independencia que ha sido respaldada por actores políticos y deportivos como Josep Guardiola, capaz de tener la misma influencia, o quizás más, que el mismo Mariano Rajoy, aficionado a los merengues y presidente de España.

¿Cuál es el impacto que puede ocasionar un partido de futbol en el futuro político de una región?: una revolución total.

Dinamo de Zagreb conducía la guerra de independencia en Yugoslavia en 1991, en la junta de sus ultras se gestaban los pasos a seguir para darle forma a la nueva Croacia; Paul Biya, dictador de Camerún, es presidente desde 1982 y gestó su continuidad gracias a los mundiales de España 82, los leones indomables de Italia 90 y las resacas de Estados Unidos en 1994. El único momento que se le mira públicamente es cuando acude a un duelo de la selección en el Estadio de la capital Yaundé.

Inclusive, puede ser un sustento económico para un país como lo detalla el libro Soccer Against The Enemy del reconocido periodista Simon Kuper, en el caso de Ucrania, que permitió a través de fichajes y compra-venta de jugadores trazar una línea de negocio que beneficiaba a la mafia y al gobierno, la única opción para ser millonario era tener un equipo de futbol.

Más de cuatro millones de referencias en Google tiene la frase: Cataluña, independencia, futbol . En España, en el programa más popular de deportes del país, El Larguero, se realizó el ejercicio de entrevistar a varios periodistas de todo el mundo con el tema y la respuesta fue casi unánime: Nos sorprende, se habló de política durante el partido y nos interesa saber del tema , concluyó un periodista de Al Jazeera encargado de cubrir la Liga BBVA para el mundo árabe.

El pasado 11 de septiembre se realizó una gigantesca manifestación masiva para aclamar una Cataluña independiente y esta misma expresión de libertad solicitada en el Camp Nou fue vista a nivel mundial por 400 millones de personas.

En México, ?la influencia es política

Muchos candidatos a presidentes municipales prometen adquirir franquicias de Segunda o Tercera División en época electoral para llevar votos o, incluso, algunos gobiernos estatales han tenido bajo su administración a clubes de Primera División. El futbol es un arma de negociación, a la buena y también a la mala para la política.

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