No se trata del primer antecedente de una aspirante mujer a la vicepresidencia, antes lo fueron Geraldine Ferraro, compañera de Walter Mondale, y Sarah Palin con John McCain.

Kamala Harris no fue una sorpresa, el virtual candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, hace mucho adelantó que una mujer sería su compañera de fórmula; el asesinato de George Floyd, que desató las movilizaciones del Black Lives Matter, dio por descontado que sería una afroamericana.

Al decantarse por Kamala Harris, Biden recurrió a la ecuación ganar-ganar: cumple con su promesa de llevar una mujer por compañera y manda un fuerte mensaje de inclusión a las minorías. el padre de la senadora por el estado de California es de Jamaica y la madre de la India; ambos académicos reconocidos, llegaron a Estados Unidos a principios de los 60, se casaron y procrearon dos hijas, después se divorciaron, la madre murió en el 2009.

Kamala Harris ha desarrollado una brillante y consistente carrera: estuvo entre los aspirantes a la candidatura demócrata, pero se retiró tras los primeros debates, no sin antes formular fuertes críticas a Biden.

Sin ser hispana, conoce muy bien al grupo étnico, porque ha pasado gran parte de su vida en California. nació en Oakland, trabajó muchos años en el sistema de justicia del estado hasta llegar a fiscal. de hecho, ahí centran algunas críticas los republicanos porque consideran que su trato fue duro hacia los negros e hispanos; de ahí que de inmediato comenzaron los ataques, empezando por el presidente Trump, a quien nada le gustó la designación, sabe de las capacidades de la senadora y que será un duro rival para el vicepresidente Pence, sobre todo, en el debate.

Esta vez no se trata de una designación con tintes raciales o de conquistar un segmento de los votantes, de hecho, Biden tiene de su lado a los afroamericanos desde antes de las manifestaciones. La relevancia está más cerca de la Casa Blanca, en principio porque el candidato anticipa que, de ganar, será presidente de un solo periodo, lo que automáticamente pondría a Kamala Harris en la antesala de la carrera presidencial, sin descontar que Biden tendrá 78 años para el 20 de enero, fecha de la toma de posesión; nunca como ahora cobra sentido aquello de que el vicepresidente está a un latido del corazón del presidente de Estados Unidos...

No se trata del primer antecedente de una aspirante mujer a la vicepresidencia, antes lo fueron Geraldine Ferraro, compañera de Walter Mondale, el candidato demócrata, y Sarah Palin, la aspirante republicana con John McCain; ambas fórmulas perdieron las elecciones, por lo que un triunfo el 3 de noviembre abriría la puerta a la primera mujer vicepresidenta, además de raza negra.

¿Y México?

Si se reelige Donald Trump cabe esperar peores tiempos, tras reunirse con López Obrador, no tardó en retomar el tema del muro y sus señalamientos contra México, por los problemas a causa de la pandemia y porque cuatro años más en la presidencia sacarían a un Trump que aún desconoce el mundo.

En caso de que la victoria sea para los demócratas, el presidente del partido, Tom Pérez, no olvida la invitación de Peña Nieto en la campaña anterior y menos la reciente visita de López Obrador. Por ver estaría la actitud de Joe Biden, quien conoce perfectamente las implicaciones de la relación bilateral por su pasado como legislador y vicepresidente; como ya se indicó, Kamala Harris también lo sabe.

O sea que para México el futuro es incierto, a pesar de tratados comerciales; por lo pronto, ya sabemos que en las últimas semanas comenzó a subir el flujo de mexicanos rumbo al norte a causa de la crisis económica que ya se resiente en México.

Twitter: @JMNaveja

Juan María Naveja

Comunicador

Al Margen

Es analista, consultor y conferencista. Autor del libro Periodismo Radiofónico una Revisión Inconclusa, Editorial Porrúa y Coautor de Comunicación Política 2.1 modelo para armar, Editorial Etcétera.