Leyendo el ameno y profundo trabajo del sociólogo español Manuel Castells “Redes de indignación y esperanza” que es además de una muestra de sabiduría política, un libro que pese a su profundidad académica, se lee como una novela, se extraen muchas lecciones para los interesados en las elecciones de 2021 y el futuro de la 4T.

El libro parte de la crisis de la “democracia representativa” y de la connivencia entre políticos corruptos y banqueros, cristalización de la codicia y la inhumanidad ante el “desahucio” de asilos de ancianos por deudas hipotecarias con los bancos, que se manifestaron entre el 2009 y 2014. Recoge la experiencia y los “sinsabores” de la primavera árabe, el movimiento de los Indignados, del 15-M, el movimiento Occupy Wall-Street, el éxito del movimiento de Peppe Grillo en Italia y el jaque mate a la presidencia de Peña Nieto a través del movimiento tras las protestas contra los 43 desaparecidos de Ayotzinapa. Todos estos movimientos son una muestra de que la democracia representativa ha hecho aguas, al mismo tiempo de su heterogeneidad y resultados en el corto plazo. Sin embargo, siempre “han logrado” un cambio en las tendencias “ideológicas” de la población en un plazo de dos años: el cambio de visión de la población hacia la democracia y contra los grandes partidos, así como  las injusticias del capitalismo financiero. Sin embargo, el efecto político de estos políticos ha sido de lo más variopinto: la caída de la tiranía de Túnez y Libia, las desilusiones de este movimiento con Obama, “nuevas dictaduras” en diferentes países musulmanes y la consolidación del Partido Republican en Estados Unidos. De todos modos, es difícil establecer un “modelo general” aplicable a todos estos movimientos sociales. Lo que es constante en cada uno de ellos es que una chispa dispara un movimiento que se hace viral –aprovechando en buena medida las redes de internet-, que se auto organiza en asambleas y comités plurales y que funcionan como un reloj, procurando por lo general que no haya liderazgos personales que “ahoguen” la espontaneidad del movimiento. Sus propuestas en general son las mismas de las necesidades de las personas corrientes: exigencia de empleo, salud y vivienda.

No podemos dejar de encontrar algunos de estos paralelos con la creación del movimiento de López Obrador, Morena. Su movimiento se organizó en buena medida conforme a estas características –aunque nunca perdió la dirigencia del “caudillo”, cuyos efectos se mostraron en el apoyo mayoritario de la población a favor de Morena y en contra del tripartidismo tradicional: el PRI, el PAN y el PRD.

Cualquier “proyecto” que busque lograr un cambio efectivo en el 2021 o 2024 debería leer el libro de Castells. No se puede triunfar en las urnas desconociendo a los nuevos movimientos de demanda democrática que surgen de forma espontánea en la sociedad. Quizá desde el punto de vista electoral, el gran error de López Obrador es que ha cambiado el funcionamiento de “auténtico movimiento” con que inició Morena, para convertirlo en una ola de grillos de un partido dominante que obedecen de forma acrítica al Gran Caudillo destruyendo sus estructuras internas de movimiento social. Morena ha devenido de un auténtico movimiento que en general seguía la estructura de Castells, hasta convertirse en un partido político igual a los demás, ahogado por la voluntad de López Obrador.

Las personas e instituciones que busquen que AMLO “pierda” la mayoría en el 2021 deberían grabarse en la mente las enseñanzas de Castells: no se puede gobernar sin un acercamiento a las aspiraciones del 99% de los movimientos sociales. El error que va a llevar a López Obrador a su caída –a más tardar en el 2024-, que ha sido deformar un auténtico movimiento social en un partido más, sin vida propia y fundamentalista, debe servir a la oposición de moraleja para alcanzar, con estructuras nuevas,  los entresijos del poder en 2021 o 2024: una chispa es capaz de devenir en cualquier momento de estallar en un movimiento social. Esto hace que los escenarios hacia 2021 sean imprevisibles. Pero si la oposición está atenta a estos grupos y empieza, como Mujeres Podemos, por un auténtico examen de conciencia de las causas de su “alejamiento de las demandas de la ciudadanía”, 2021 o 2024 podrían traernos muchas sorpresas.

*Máster y Doctor en Derecho Económico. Profesor Investigador de la Facultad de Negocios, Derecho y Políticas Públicas de la Universidad De La Salle Bajío y miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores.