Aun en la última hora de la interna panista, los integrantes del equipo de Ernesto Cordero Arroyo insistían en que el escenario más plausible era un virtual empate técnico. Nos vamos al segundo round , decían mofletudos, sorprendentemente aquietados. Fueron derrotados por nocaut técnico a la mitad de la contienda.

Desde el mediodía hubo calma chicha en el cuartel corderista, en la colonia Del Valle. Antes de encerrarse a revisar el primer corte de las exit polls, Ernesto, su esposa Cristina Keller y su círculo más cercano -Juan Ignacio Zavala, Rogelio Carbajal, Gabriela Cuevas y Mariana Gómez del Campo, entre ellos- pasaron a almorzar con El Paisa, uno de los birrieros más visitados en el Distrito Federal durante los fines de semana. El bueno será quien tenga más capacidad y experiencia , pronosticó.

En el terreno de los augurios, más valía hacerle caso a El Paisa que a los coroneles corderistas. Al mediodía, Maximiliano Cortázar, exvocero de Los Pinos, soltó una cifra insostenible: la ventaja de Josefina Vázquez Mota era de tan sólo 4 puntos.

A las 3 de la tarde, el equipo josefinista activó una operación mediática para adelantar el resultado de la contienda: La Jefa tendría más de 55% de los votos y sacaría más de 320 puntos de ventaja a su principal adversario.

No hay manera , referían los corderistas poco antes del cierre de las casillas. Incluso ofrecieron como prueba irrefutable de sus dichos una exit poll del despacho LPSC, que daba cuenta de una cerrada competencia entre Cordero y Vázquez Mota. Un dato apuntaba a la fuente del error: Santiago Creel Miranda se quedaba prácticamente en cero.

Una exit poll de una encuestadora patito no pudo parar la andanada josefinista. Vino entonces un mensaje -autorizado por Cordero- para tratar de frenar el desconcierto entre las filas corderistas: Josefina no ganará por 50 puntos, como decían las encuestas.

El ánimo está bien , apuntaban dos horas antes de que el árbitro de la contienda cantara al ganador. Basaban su optimismo en el primer corte de su conteo rápido, que ratificaba la información tempranera: 48 - 45.

A las 8 de la noche hubo un dramático cambio de estado de ánimo: dieron por perdida su causa.

Un primer examen forense de la interna panista apunta a un voto cruzado en Guanajuato y Jalisco: los candidatos oficiales (es decir aquellos respaldados por el Ejecutivo local) se alzaron con el triunfo, pero también Vázquez Mota.

¿Dos gobernadores, en contra del delfín calderonista? Es probable. Lo cierto es que en esas entidades y en Veracruz, Estado de México y Distrito Federal -donde se concentra casi la mitad del padrón panista- Cordero no tuvo el rendimiento esperado por sus estrategas. Su victoria, por ende, era improbable.

¿Traiciones de gobernadores y líderes panistas? Es probable. También la operación en contra de mandatarios tricolores. El cobro de antiguas facturas.

En Coahuila, por ejemplo, quedó registrada evidencia irrefutable de que el clan Moreira contribuyó a que el exsecretario de Hacienda sufriera una dolorosa derrota.

Traiciones y el cobro de antiguas facturas, de las que Josefina Vázquez Mota fue gozosa beneficiaria. Priístas, al servicio del PAN y viceversa.

EFECTOS SECUNDARIOS

¿REACOMODOS? Aun antes de la interna panista se decía que -en caso de derrota- Ernesto Cordero Arroyo regresaría al equipo calderonista como secretario de Educación Pública, aunque los josefinistas sostienen que le será ofrecida la primera posición en la lista de candidatos al Senado de la República. En paralelo, se habla de la inminente salida de Daniel Karam Toumeh de la Dirección General del Instituto Mexicano del Seguro Social. Y no necesariamente por su voluntad. A esas aviesas versiones se suma la presión que ejercerá el PRI para que el gobierno federal ejecute una solución de fondo respecto de las finanzas de la institución, en el contexto de las recientes revelaciones sobe la magnitud del déficit financiero del instituto y la muy alta probabilidad de que carezca de recursos para pagar la nómina tan pronto como a finales del presente año. Al respecto, el senador Manlio Fabio Beltrones estableció: la responsabilidad del gobierno federal es ineludible y no se debe seguir jugando con los déficit y superávit de los distintos seguros del IMSS, tapando hoyos y abriendo más boquetes en las finanzas del Instituto .