En México, la falta de cultura financiera es tan amplia que nos hace perder de vista nuestro propio dinero. Ese es el caso de lo que tenemos en nuestra afore: como no lo podemos usar de inmediato, hacemos como si no existiera. Otros ni siquiera lo ven: o no reciben su estado de cuenta, porque no tienen datos actualizados, o simplemente no lo abren. Eso significa que muchísimas personas no saben cuánto dinero tienen acumulado en su cuenta individual y, peor aún, cuánto necesitarían tener ahorrado para lograr una pensión digna en su vejez.

Pero también hay personas que no saben ni en qué afore están, porque no eligieron nunca. Entonces, no reciben ninguna información. Su cuenta ha sido asignada y reasignada seguramente en más de una ocasión por la Consar a una afore según los criterios que esta autoridad ha definido.

Algo que tenemos que entender es que el dinero que está en nuestra cuenta individual, en la afore, es nuestro dinero. Nadie lo puede tocar. Está en una cuenta a nuestro nombre y nos va a servir para nuestro retiro.

Por eso tenemos que asegurarnos de que esté en el mejor lugar posible, tomando en cuenta que se trata de una inversión de muy largo plazo. Por otro lado, tenemos que saber cuánto es y para cuánto nos alcanzaría en dado caso, si no hacemos aportaciones voluntarias. Y cuánto tendríamos que ahorrar, en adición a las contribuciones que deposita nuestro patrón cada bimestre, para poder alcanzar una pensión digna. Nos lo debemos a nosotros y si no lo hacemos, tarde o temprano nos arrepentiremos.

Elegir la mejor afore para nosotros no es difícil. En la página de la Consar hay una sección específica llamada ¿Cómo elegir la mejor afore?, que toma en cuenta tres factores que son muy importantes en nuestra decisión: los rendimientos que ha generado, la comisión que cobra y los servicios que ofrece.

Existen tablas comparativas sobre estos tres factores que son muy fáciles de leer y entender para cualquier persona, incluso la que no tiene ningún conocimiento sobre el tema. Hay que buscar la combinación adecuada para nuestras necesidades.

Ahora bien, desde mi punto de vista, el indicador más importante sin duda alguna es el rendimiento neto (ya descontando la comisión). Porque es lo que hace crecer nuestro dinero: a mayor rendimiento, mayor monto acumulado en el futuro.

La Consar publica cinco tablas de rendimiento neto, una para cada una de las siefores según nuestra edad, en diferentes horizontes. Recordemos que son inversiones de largo plazo. Por eso mismo, las tablas correspondientes a las siefores básicas 3 y 4 (para trabajadores de 45 años o menos, o de 36 años o menos, respectivamente) muestran el rendimiento neto anualizado de los últimos 84 meses. En el caso de la Siefore Básica 2 (para trabajadores entre 46 y 59 años), se toman en cuenta 60 meses, y la Siefore Básica 1 (para mayores de 60 años), 36 meses. Hay una Siefore Básica 0 para trabajadores que están próximos a realizar retiros totales por pensión o negativa por pensión, así como trabajadores del ISSSTE con bono redimido, cuya tabla muestra el rendimiento neto de los últimos 12 meses.

También aparece el promedio simple y ponderado de los rendimientos de todas las siefores respectivas, lo que nos permite saber si la nuestra ha ofrecido rendimientos por arriba o por abajo del promedio.

Yo siempre he dicho que uno no necesariamente debe elegir la afore que está hasta arriba de la tabla, sino una que consistentemente haya estado en los primeros lugares. ¿Por qué? Simplemente porque rendimientos pasados no necesariamente se van a mantener en el futuro y puede haber coyunturas (las ha habido) que generen un cambio importante en esas tablas.

Desafortunadamente, la Consar no nos da herramientas para medir esa consistencia en su página de Internet. Aun así podemos hacerlo, ya que en el estado de cuenta de nuestra afore se incluye esa tabla comparativa de rendimientos. Si los hemos guardado, nos podremos dar cuenta si nuestra afore se ha mantenido consistentemente en los primeros lugares.

De lo contrario, debemos pensar en cambiarnos: a largo plazo una diferencia pequeña en el rendimiento puede ser muy importante (se estima que una diferencia de un punto porcentual en el rendimiento puede significar una diferencia de 20% en el monto de la pensión).

Con respecto a las comisiones, también es importante este factor y buscar una afore que nos cobre una comisión justa y por debajo del promedio del mercado. No obstante, recordemos que en las tablas de rendimiento neto ya va descontada la comisión cobrada por la afore (es lo que ganamos ya después de que ellos cobraron su comisión), por lo cual no debe ser el factor decisivo. Es simplemente un elemento más a considerar.

Finalmente, está la parte del servicio, que también hay que considerar en la elección final. Puede hacer toda la diferencia.

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JoanLanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com