Me da una cerveza Corona, por favor. No, señor, no tenemos Corona; sólo Tecate; responde el mesero en cualquier restaurante. O bien, el comensal pide una cerveza Sol y la respuesta es que únicamente hay Modelo; en el mejor de los escenarios, el cliente llega a tener la opción de pedir de cualquier cerveza de Grupo Modelo o de Fomento Económico Mexicano (FEMSA); pero, en prácticamente ningún restaurante, bar, cantina, fonda, tienda o miscelánea, encontrará una tercer marca de cerveza.

Se llaman exclusividades. Es decir que una firma cervecera tenga un acuerdo con un establecimiento para que venda exclusivamente sus marcas de cerveza, lo que está penado por la Ley Federal de Competencia Económica de México.

Por ellos, la firma SAB Miller, que en México encabeza Armando Valenzuela Gaxiola, espere que este 4 de marzo la Comisión Federal de Competencia, que preside Eduardo Pérez Motta, dé su veredicto final a un proceso iniciado hace 600 días, plazo que establece la ley de competencia para concluir una investigación sobre exclusividades.

Hasta hoy, el mercado cervecero en nuestro país es prácticamente controlada por los dos grandes operadores; Grupo Modelo tiene 59% del mercado y FEMSA, 38.6%, el resto está pulverizado entre pequeñas firmas artesanales Excepto SAB Miller, que con mucho cuidado, pero, sobre, todo trabajo de BTL (bellow the line), ha logrado hacerse de un nada despreciable 0.7% del mercado, y podría crecer una vez que no existan las exclusividades hasta tener 6% de las gargantas cerveceras del país.

La cifra que no puede faltar es el valor del mercado, tan sólo en el 2012, se produjeron 828 millones de cajas de cerveza, lo que dejó a las firmas cerveceras una ganancia por casi 9,000 millones de dólares, ése es el pastel del que unos quieren una mayor rebanada y el que otros no quieren compartir.

De acuerdo con las mejores prácticas, las exclusividades son nocivas para la economía del país y, en particular, para los bolsillos de los mexicanos.

Un estudio precisa que en México -sexto mercado de consumo cervecero en el mundo- las exclusividades cubren casi la totalidad de los canales de distribución; en nuestro país la compra de cerveza se hace 95% en tiendas al menudeo y 4% en las tiendas de autoservicio.

Las mejores prácticas precisan que las exclusividades desplazan indebidamente a los competidores, perturban los precios así como la cantidad, variedad y disponibilidad de productos, cierran las oportunidades a los pequeños empresarios y, desde luego, a los emprendedores; sobre todo, afectan el clima de inversión y la competitividad del país ya que son, dicen los expertos, una forma encubierta de repartir mercados. Así, estemos pendientes este 4 lunes de lo que diga al respecto la CFC. De lo que no cabe duda es que ese día, le aseguro, cambiará el mercado cervecero en México.

Premiados

La firma Kuspit, que dirige Rodrigo Ocejo, obtuvo el segundo lugar en la reciente evaluación realizada por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef) a bancos y casas de Bolsa respecto de los documentos que utilizan para ofrecer fondos de inversión entre el público inversionista.

Esta auditoría tiene como tarea fundamental verificar que el contenido de las cláusulas y la información que se otorga al cliente, desde la publicidad hasta la entrega de un estado de cuenta, cumplan con estándares de transparencia y calidad de información que hagan equitativos los derechos y obligaciones entre las instituciones y sus usuarios.

Kuspit, la primera Casa de Bolsa mexicana 100%, obtuvo 9.7 de calificación, con la cual se colocó en el segundo de los 16 intermediarios bursátiles evaluados.

El modelo de negocio de Kuspit resulta totalmente innovador en el país, ya que, por medio de su plataforma en línea, le permite al usuario ingresar al mercado de valores con cantidades mínimas, que van desde 100 pesos, para obtener beneficios por sus inversiones.

pedro.suarez@eleconomista.mx