Por eso, cuando hablamos de desarrollo sostenible nos referimos precisamente a la gestión y conservación de la base de recursos naturales y la orientación del cambio tecnológico para satisfacer las necesidades humanas de las generaciones presentes y futuras. 

Los métodos recientemente revividos y científicamente mejorados como la agricultura orgánica, labranza de conservación y los sistemas agroforestales, así como también las nuevas tecnologías —particularmente la biotecnología— desempeñan un papel importante. FIRA, entidad de fomento en el sector agroalimentario y medio rural, originada en el Banco de México, promueve a través de sus centros de desarrollo tecnológico (CDT) proyectos y cursos que incluyen estas nuevas tecnologías, generando experiencia y conocimiento y validando, a su vez, tecnologías de desarrollo sostenible cuya finalidad es encontrar métodos de uso de los recursos naturales de manera más sustentable y productiva. 

Una de las estrategias para contribuir al desarrollo sostenible es la agroforestería, cuyo concepto está referido a una amplia variedad de sistemas de uso de la tierra donde perennes leñosas (árboles, arbustos, palmas, bambúes etcétera) se cultivan en combinación interactiva con cultivos y animales en la misma unidad de tierra para múltiples propósitos, y se consideran como una opción viable para el uso sostenible de la tierra. 

Como ciencia, se basa en la silvicultura, la agricultura, la ganadería, la acuacultura y la piscicultura, el manejo del recurso tierra y otras disciplinas que, en conjunto, constituyen el enfoque sistemático del uso de la tierra. Los atributos que caracterizan a los sistemas agroforestales son la productividad, sostenibilidad y adaptabilidad. En el CDT Tantakin de FIRA, las tecnologías agroforestales que se están desarrollando son los sistemas silvopastoriles: bancos de proteínas con Gliricidia sepium y Leucaena leucocephala, en combinación interactiva con gramíneas para pastoreo y ramoneo con ganadería diversificada (ciervo y ganado vacuno) y pastoreo en plantaciones de árboles (principalmente cedro, caoba, nim y frutales). 

En el CDT la Noria de FIRA, el principal sistema silvopastoril es el establecimiento de una leguminosa Leucaena leucocephala en combinación con un pasto, costa bermuda Cynodon gashtélum, para pastoreo de ganado. Otros sistemas silvopastoriles empleados en la Noria son con árboles de guácima Guazuma gulmifolia, palo de sol Gliricidia sepium y el ébano Pithecellobium flexicaule.

Estos sistemas reportan incrementos en la producción diaria de carne y leche, mejoramiento de los suelos por la fijación de nitrógeno de la leguminosa y aumentan la materia orgánica, disminuyen el estrés calórico del ganado y proporcionan beneficios ambientales, entre ellos mayor fijación CO2 en relación con los sistemas tradicionales. Finalmente, es importante resaltar que la FAO reporta que para el 2050 podría degradarse hasta 90% de los suelos debido a la erosión, con una repercusión importante en la producción de alimentos. De ahí la importancia de impulsar este tipo de tecnologías que nos ayuden a la conservación del medio ambiente y recuperación de suelos degradados. 

Gabriel Montiel Aguirre está adscrito a la Subdirección de Pesca, Forestal y Medio Ambiente en FIRA. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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