Las autoridades del gobierno federal tratan a Diego Fernández de Cevallos cual si fuera personaje de El extensionista, aquella puesta en escena del dramaturgo Felipe Santander. Se rehúsan a asimilar la realidad, a llamar a las cosas por su nombre, a aceptar que El Jefe Diego fue secuestrado.

Ya no se trata de saber qué pasó, sino de establecer quién está detrás del comando armado que irrumpió a la construcción principal del rancho El Estanco. Los primeros indicios apuntaban a la acción de un grupo ligado al crimen organizado, pero ha comenzado a surgir información que apunta hacia movimientos subversivos que tienen tácticas terroristas.

El Jefe Diego siempre ha escrito su historia en la campiña queretana. Desde sus años mozos, cuando golpeó con un fuete -él montado en un corcel– a Hugo Gutiérrez-Vega, uno de los ideólogos más preclaros de la democracia cristiana y exrector de la Universidad estatal, hasta que quiso trasplantar un bosque completo en Jerécuaro.

Justo en La Barranca –la exhacienda colonial que compró para criar ganado de lidia– también hay tristes recuerdos. Su anterior dueño, Fernando de la Mora, fue secuestrado por sus trabajadores, amafiados con polleros. Lo mutilaron, a la usanza de El Mochaorejas, no obstante que se había pagado un rescate.

Del secuestro del Jefe Diego se supo gracias a la sagacidad de los periodistas queretanos y la cómplice indiscreción de funcionarios cercanos a los gobernadores de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso, y de Querétaro, José Calzada Rovisora. Sobre este último hay hondo resentimiento, en el gobierno federal y le achacan la falta de seguridad en torno del excandidato presidencial. Aun ahora mismo, nadie en el mando calderonista atina a determinar si este secuestro tiene motivaciones políticas o está relacionado a asuntos que el abogado litigaba.

La camioneta del exsenador panista fue hallada en un tramo de la carretera 250 que conduce al poblado de San Clemente, en el municipio de Pedro Escobedo, a poco menos de 5 kilómetros de la cabaña principal del rancho.

Y si bien se ha estimado que el rapto de Fernández de Cevallos ocurrió al filo de la medianoche del pasado día 15, no fue hasta bien entrada la mañana del sábado cuando la familia se percató de los hechos. Su hijo David fue quien recibió las primeras noticias de lo sucedido y lo reportó al gobierno estatal, en primera instancia.

Las primeras pesquisas dejan una certeza: quienes abdujeron al Jefe Diego tuvieron acceso a su entono personal. Tenían perfectamente diagnosticados sus movimientos, sus citas, su agenda privada. Nadie duda de que hubo un pitazo .

EFECTOS SECUNDARIOS

DESTAPE. Sulfurada por los constantes rumores sobre el rol que juega dentro de Los Pinos, Patricia Flores Elizondo, la jefa de la Oficina de la Presidencia, desafió las instrucciones superiores y decidió romper el silencio.

Ya ha aceptado la convocatoria de algunas revistas del corazón y muy pronto leeremos declaraciones suyas sobre los avances del gobierno calderonista y el buen clima de trabajo en el staff del Ejecutivo federal. Pero no todo fue tan fácil: De mis hijos, no , exigió. Así que nada de preguntas sobre su familia.

Tampoco tiene de qué preocuparse: en esas publicaciones, las preguntas incómodas están proscritas.

¿SALVADOR O GANDALLA? A mediados de la semana pasada, el secretario general del PRI, Jesús Murillo Karam, estuvo en Zacatecas, para presentar como delegado especial del CEN tricolor al neoleonés Rodrigo Serna y tener reuniones de alto nivel con los enemigos de la gobernadora Amalia García, entre ellos integrantes de la familia del senador Ricardo Monreal Ávila, a la sazón íntimo amigo de su homólogo priísta y exgobernador de Hidalgo. El petista, en abierta desobediencia a los dictados del presidente legítimo , Andrés Manuel López Obrador, respalda al PRI en aquella entidad... aunque ya ha comunicado al alto mando perredista –léase Marcelo Ebrard– que por el bien de la izquierda está dispuesto a un acuerdo, incluso con la gobernadora García, para cerrar la posibilidad de un descalabro electoral.

EMPROBLEMADO anda el diputado federal Miguel Pompa Corella, integrante de la comisión que da seguimiento en San Lázaro al conflicto minero en Cananea. No sólo porque han fracasado sus gestiones para que sean las órdenes de aprehensión en contra de Napoleón Gómez Urrutia, sino porque sus compañeros en la bancada priísta buscan retirarlo de la instancia legislativa y evitar un escándalo, ante las pruebas de que ha presionado a las autoridades de Sonora para lograr la liberación de su primo, Héctor Martín Robles Pompa, quien está interno en el Cereso de Nogales, acusado de secuestro y asesinato.

CUMBRE TAPATÍA. En el auditorio Pedro Arrupe de la Universidad ITESO de Guadalajara arranca hoy un seminario internacional sobre comunicación y marketing político, que concluirá el próximo miércoles 19. Entre los expositores están Carlos Puig y Salvador Camarena, conductores de W Radio, y el director editorial de esta publicación, Luis Miguel González.