El dictamen emitido por los diputados que reforma los artículos 11 y 73 de la Constitución referente a la inclusión del derecho a la movilidad universal resulta desafortunado por:

I) Parece una respuesta desde el poder a la incomodidad que le han causado las movilizaciones sociales de los últimos meses.

II) Confunde los llamados derechos emergentes de movilidad universal y movilidad local y a la accesibilidad. Mientras que el primero denominado así en el dictamen reconoce el derecho de toda persona a migrar y establecer su residencia en el lugar de su elección (que nada tiene que ver con la exposición de motivos), el segundo asegura el derecho a un tráfico ordenado y respetuoso con el medio ambiente y a moverse con facilidad, lo que se parece más a la intención del legislador.

III) La inaplicación de la ley no se resuelve decretando otra ley. Existen diferentes leyes penales y administrativas que castigan lo que esta iniciativa pretende reglamentar, que son los bloqueos y el vandalismo en las manifestaciones.

IV) Pretende limitar un derecho (manifestación) con el ejercicio de otro (movilidad universal), violentando los principios de interdependencia e indivisibilidad que indican que todos los derechos son iguales y que un derecho no se puede violentar por el ejercicio de otro.

V) El poder Judicial declaró inconstitucional una ley similar en el Distrito Federal.

La iniciativa tratará de la misma manera la manifestación de unos padres de familia en contra de maestros pederastas que a una de anarquistas. Al final pudiera inhibir las movilizaciones que son una forma de presión social. Es decir, por los excesos de unos y la inacción de la autoridad pagarán todos los ciudadanos.

La creatividad legislativa pretende armonizar el derecho que tienen los ciudadanos a manifestarse con el confundido derecho a la movilidad universal. Habrá que ver la postura del doctor González Pérez, presidente de la CNDH, al respecto. Muy activo en otros temas, pero en lo que se refiere a la defensa de la ciudadanía nos ha quedado a deber.

Un derecho humano no se puede limitar, ni siquiera pensando que podría ayudar a la realización de otros derechos. Los derechos humanos son absolutos.

Finalmente, espero que esta iniciativa no impacte negativamente en el proceso que permita pasar de la indignación social a la organización ciudadana y que esta energía social no se pierda en el olvido.

@ErosalesA