Desde hace varias semanas, el Congreso de EU se encuentra en una situación de impasse para llegar a un acuerdo que eleve el techo de la deuda federal.

A pesar de que la polarización legislativa parece estar llegando a niveles históricamente altos, no llegar a un convenio en este tema sería inédito y prácticamente suicida.

La falta de acuerdos para elevar el techo de la deuda provocaría una situación de default u obligaría a una reducción del gasto en 50%, recortando partidas esenciales de apoyo social.

Sería la primera vez en la historia que el Congreso de EU no logra elevar el techo de la deuda, provocando el primer default en la historia de ese país. Los expertos coinciden en que este default provocaría una

disrupción mayor en los mercados financieros y que seguramente sumiría a EU y gran parte del mundo en una nueva recesión.

A pesar de la falta de avances concretos para llegar a un consenso para elevar el techo de la deuda, el mercado ha asignado una muy baja probabilidad a este evento. Tanto republicanos como demócratas han expresado públicamente que llegarán a un pacto.

Sin embargo, fue hasta hace unos días que han habido algunos avances en cuanto a las posturas de cada partido, al grado que el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, ha declarado públicamente que habrá un acuerdo.

Estas noticias han contribuido a un rally importante en el mercado de bonos del Tesoro de EU de 10 años, cuyo rendimiento ha pasado de 3.4 a 3.15% en menos de tres semanas, lo cual representa un repunte en su valor de casi 7.5 por ciento.

El debate principal se centra en las condiciones que algunos legisladores, principalmente republicanos, quieren atar a su aprobación del incremento en el techo de endeudamiento. Para la mayoría de los republicanos, la aprobación debe estar sujeta a una serie de compromisos concretos para reducir el gasto.

La petición original de Obama contemplaba un incremento en el techo de la deuda de 2 billones de dólares -sobre el límite actual de 14.3 billones- y no estaba sujeta a ningún compromiso de reducción en el gasto. Hace unos días, el líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner, dio una conferencia en el New York Economic Club donde delineó sus condiciones para aprobar el incremento en el techo del endeudamiento.

Para Boehner, cualquier incremento en el monto del techo de la deuda debe ser justificado por una reducción del mismo monto en el gasto, que debe ser lograda en un periodo no mayor a cinco años. Esto implicaría ajustes significativos y dolorosos.

Una de las principales áreas de debate es la creciente carga de la seguridad social y seguros médicos, pero las opciones son limitadas. Más allá de elevar la edad de retiro y privatizar algunos segmentos de la seguridad médica, no hay otros ajustes políticamente viables.

Sin embargo, existe otra ruta que podría ser menos dolorosa. De acuerdo con Michael Cembalest de JP Morgan, una reducción de 20% en el gasto de Defensa podría darle suficiente espacio al gobierno de EU para reducir de manera significativa el déficit y al mismo tiempo mantener algunos de los incentivos impositivos a las familias.

La otra opción sobre la mesa, de no haber un acuerdo sobre los compromisos de reducción en el gasto, sería incrementar el techo del endeudamiento en un monto mucho menor para pasar el obstáculo inmediato.

Esta solución obligaría al gobierno de Obama a recurrir constantemente al Congreso para pedir aumentos adicionales de aquí a que se llegue a un acuerdo integral.

A pesar de este estira y afloja, los mercados se han mantenido tranquilos porque saben que a pesar de las rencillas políticas, ambos partidos políticos están de acuerdo en que es necesario reducir el déficit fiscal del país y sanear las finanzas públicas.

Aunque la discusión inmediata está empañada por la retórica partidista y las elecciones presidenciales del 2012, lo más probable es que ambos partidos lleguen a un acuerdo bajo el cual los republicanos puedan mostrar progreso en su compromiso de reducir el gasto mientras que los demócratas puedan demostrar que han protegido lo relacionado con el gasto social y los programas de apoyo.