Acorde a la economía política clásica los tres principales factores de producción son la tierra, trabajo y capital, este último en ocasiones de difícil acceso para algunos estratos de la población. Un indicador que proporciona una idea de la magnitud que el crédito representa para un país o región es el Índice de Penetración Financiera (IPF), el cual es el cociente entre la cantidad total de crédito interno provisto por el sector bancario y el Producto Interno Bruto.

De acuerdo con el Banco Mundial, el crédito interno provisto por el sector bancario incluye todo el crédito a diversos sectores en términos brutos, con excepción del crédito al gobierno central, que es neto.

El sector bancario incluye a las autoridades monetarias y a los bancos creadores de dinero, así como otras instituciones bancarias en los casos en que se dispone de datos (incluidas las instituciones que no aceptan depósitos transferibles pero contraen las mismas obligaciones que los depósitos a plazo y de ahorro). Ejemplos de otras instituciones bancarias son las sociedades de ahorro y préstamo hipotecario y las asociaciones de crédito inmobiliario.

Por lo tanto, entre más alto sea el IPF de un país o región, significa que éste tiene mayor acceso al crédito. Según datos del Banco Mundial, para el periodo 2001-2011 América Latina y el Caribe reportó un IPF promedio de 55.8%, con una tendencia a la alza y una Tasa de Crecimiento Anual Promedio (TCAP) de 3.9 por ciento.

México presenta un IPF con una tendencia positiva a lo largo del periodo de análisis, con un valor promedio de 37.3% y una TCAP de 3.5 por ciento.

Lo resultados anteriores muestran que a pesar de que México presenta un IPF por debajo del reportado por América Latina y el Caribe, existe evidencia de que se está trabajando en materia de inclusión financiera ya que del 2005 al 2011 la tasa de crecimiento anual del IPF que presenta México (5.4% promedio) es mayor que la reportada por América latina (5.3 por ciento).

Para el caso específico del crédito en el sector agropecuario, de acuerdo con información del último Censo Agropecuario 2007, reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geográfica, los principales acreedores en este sector son: los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) atendiendo a 23.8%, Financiera Rural, con 17.6%, y la Banca Comercial, con 9.0 por ciento. Estos datos expresan la importancia en términos de acceso al crédito que tienen las instituciones de carácter público en el sector agrícola.

Así, para que el crédito otorgado por estas instituciones siga realizando su función de catalizador del desarrollo económico en este sector, es necesario que éste sea acompañado de otros servicios, tales como: capacitación, asistencia técnica, más y mejores sistemas de información (económica y climática), por citar algunos ejemplos.?

*Fredy Yair Montes Rivera es especialista de la Subdirección de Evaluación de Programas de FIRA. La opinión es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. ?

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