Ciertamente no podemos llamar actos de humanismo a muchos de los métodos de control de las autoridades chinas para evitar el contagio de coronavirus entre su población. Pero hay que reconocer que ante el tamaño del reto de ser el país con el caso cero y con tal volumen poblacional, han hecho un trabajo excepcional para controlar la epidemia.

Agarrar a macanazos a los posibles infectados y cargarlos como bultos para aventarlos a las patrullas por no portar los cubrebocas no son modelos replicables en el mundo occidental. Pero en China así funciona la política y sus derechos humanos.

El humanismo tiene que estar presente todo el tiempo en toda actividad. Pero cuando se trata de una enfermedad como el Covid-19 no puede quedar margen para actuar con un populismo irresponsable.

Resulta que el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene otros datos respecto a la posibilidad de que algún pasajero del crucero MSC Meraviglia pudiera ser portador del Covid-19. No existe la posibilidad de que haya algún contagiado de coronavirus en el crucero, dijo el mandatario.

No puede esta enfermedad sumarse al catálogo del armamento de la polarización política de la 4T.

Esta nueva cepa de coronavirus merece toda la seriedad y visión de estadista ante una enfermedad letal que apenas se va conociendo.

Periodos largos de incubación, alta resistencia al medio ambiente, transmisión asintomática entre humanos, mayor incidencia entre personas con enfermedades previas y de la tercera edad.

Hay una característica que se debe tomar en cuenta antes de subirse a la banalización mañanera de esta enfermedad: los países menos desarrollados son más golpeados por el Covid-19.

Japón, la tercera nación con más casos confirmados, tiene la tasa de mortalidad más baja de esta enfermedad. Apenas 0.78% de los contagiados fallece. A pesar de tener una población de la tercera edad importante, la salud de sus habitantes y los niveles de respuesta ante este padecimiento han llevado prácticamente a cero el número de muertes.

Japón tuvo también un crucero atracado en sus costas y la decisión fue contundente. Sin garrotazos al estilo chino, los japoneses no permitieron el desembarco hasta que se pudo dimensionar el tamaño del reto. No salió su emperador a mostrar su gracia divina con un supuesto gesto de humanidad populista.

En cambio, en Irán, en donde los niveles de desarrollo son mucho menores, donde la información se esconde, donde se castiga la libertad de expresión. Ahí, en ese país, la tasa de mortandad del Covid-19 es de 11 por ciento. Y eso en caso de que el mundo realmente tenga la información correcta.

México, economía emergente, es un país que simplemente no tiene el número de máquinas de respiración suficientes para atender una pandemia. México es el segundo país con mayor obesidad del mundo, con altas tasas de diabetes, hipertensión y padecimientos cardiacos. México es un serio candidato a pasarla mal con un contagio masivo de este coronavirus.

Por lo tanto, México no puede ser víctima de la irresponsabilidad y el populismo ante una posible pandemia de este tamaño. Hay que ser humanistas, pero altamente responsables con este tema que no tolera, para nada, recurrir a otros datos.

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Enrique Campos Suárez

Conductor de Noticieros Televisa

La Gran Depresión

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialidad en finanzas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro en Periodismo por la Universidad Anáhuac.

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Es un especialista en temas económico-financieros con más de 25 años de experiencia como comentarista y conductor en radio y televisión. Ha formado parte de empresas como Radio Programas de México, donde participó en la radio empresarial VIP. También formó parte del equipo directivo y de talento de Radio Fórmula.