Carlos Slim figura en el quinto lugar mundial de los mayores filántropos. No hay sorpresas, predominan los estadounidenses y el número uno es Bill Gates.

La lista de billonarios de Forbes es uno de los productos editoriales más exitosos del mundo. Se reproduce en miles de medios y es tema obligado en los días siguientes a su aparición. No ocurre lo mismo con el ranking de los grandes filántropos que también produce Forbes. The Big Givers es un número muy interesante, pero tiene la notoriedad de un avión fantasma. ¿Se enteraron de que acaba de salir la lista del 2011?

Este listado tiene, en más de un sentido, más méritos que el de la riqueza acumulada. Podemos argumentar acerca de la superioridad moral de dar con respecto al acumular. Para los que no creen en ello, hay un argumento adicional: es un club más exclusivo. Hay 1,210 personas en el orbe que superan los 1,000 millones de dólares de patrimonio. Sólo 19 han alcanzado la cifra del billón de dólares en donativos.

Carlos Slim es el único latinoamericano en la lista. Ocupa la quinta posición porque ha donado 4,000 millones de dólares, 5.4% de su fortuna. La cifra es extraoficial porque en México, a diferencia de EU, las fundaciones no están obligadas a publicar sus estados financieros auditados. El capital filantrópico de Slim se dirige a salud, educación y cultura, principalmente. Llama la atención su contribución para realizar 50,000 operaciones de cataratas en los ojos en Perú y su compromiso para entregar 150 millones de dólares para mejorar la nutrición en América Central. Sus focos de interés son parecidos al de la mayoría de los principales filántropos del mundo. Bill Gates, el número uno, ha entregado 28,000 millones de dólares a su fundación; sus contribuciones a la salud superan los recursos de la Organización Mundial de la Salud.

Más allá del financiamiento de educación y salud, llama la atención los casos de Michael Bloomberg, Dietmar Hopp y Herbert Sandler. El alcalde de Nueva York ha destinado millones de dólares para ayudar a reducir la adicción al tabaco. El alemán Hopp, fundador de la firma informática SAP, tiene como principal objetivo la promoción del deporte. Herbert Sandler, un banquero de San Francisco, dedica una fortuna a financiar periodismo de calidad, a través de ProPublica, que el año pasado ganó uno de los premios Pullitzer.

No es una sorpresa que en la lista predominen los estadounidenses. Ellos tienen el sistema fiscal más promotor de la filantropía en el mundo. Tampoco es extraño que Gates y Warren Buffet encabecen la lista. Ellos son los protagonistas de una revolución filantrópica que ha tomado lugar en el último lustro. A ellos se debe la convocatoria a The Living Pledge, que busca comprometer a los hombres más ricos de EU a donar la mitad de su fortuna.

La sorpresa de la lista es que William Gates no es el billonario más generoso, a pesar de los 28,000 millones de dólares entregados. Ese honor corresponde a James Stowers, fundador de American Century Investments. Él es el único que aparece en la lista de los 19 donadores billonarios y no figura entre los 1,210 multimillonarios. Se quedó con 100 millones de dólares, luego de donar 2,000 millones.

¿Cómo puede cambiar la filantropía al mundo? Ésta es una gran pregunta que no responde Forbes. Para ello hay una publicación especializada, The Chronicle of Philanthropy. Es única en el mundo y en su última edición ofrece una exclusiva: Las grandes donaciones están de vuelta lo malo es que eso ocurre en EU.

[email protected]