El obispo Samuel Ruiz, quien fue vejado y vapuleado por algunos miembros de su propia iglesia, regresa a la batalla, ya muerto. Francisco ha pedido orar a solas frente a la imagen de la Virgen de Guadalupe y frente a la tumba de don Samuel. Quien quiera entender que entienda; las palabras salen sobrando.

El mismo papa que rescató al teólogo silenciando por Ratzinger, Leonardo Boff, para convertirlo en su asesor en la encíclica Laudato si’ y que beatificó Oscar Arnulfo Romero, el obispo asesinado por denunciar la represión del gobierno salvadoreño, viene a México a rescatar a Samuel Ruiz del ostracismo al que fue condenado por la Iglesia católica mexicana.

Tatic (padre bueno en maya) como lo llamaban los fueles indígenas en Chiapas fue el gran impulsor de la pastoral indígena. Nunca fue un obispo liberal en términos morales, su ethos guanajuatense lo acompañó toda la vida, pero sí una persona que, tras en 30 años como obispo de San Cristóbal en Chiapas, entendió que la pobreza, la marginación y la diversidad cultural eran parte esencial de la población a la que servía. Habló por los pobres, creó centros de atención a violaciones de derechos humanos y capacitó y ordenó como diáconos a pobladores de las zonas indígenas para desarrollar una pastoral en la lengua de los pobladores. Tras el levantamiento zapatista fue señalado por el gobierno mexicano de generar una teología de la violencia ; se le acusó de ser el líder de la guerrilla, de introducir armas y hasta de marxista, lo que nunca fue, pero el apelativo por supuesto se usaba como descalificación. El entonces nuncio apostólico, Girolamo Priggione, se encargó de hacer el trabajo sucio para el Estado mexicano: desautorizar y anular al obispo que denunciaba las atrocidades en el sur de México .

La jerarquía católica se encargó de desbaratar poco a poco el trabajo pastoral en Chiapas. El resultado fue la aceleración de la pérdida de fieles católicos en ese estado. De 92% de población declarada católica en el censo de 1960, cuando Samuel Ruiz llegó a San Cristóbal, pasó a 68%, en 1990. Tras el conflicto zapatista y la desarticulación de la pastoral indígena se incrementó la conversión a otras religiones. El catolicismo había caído a 58% en el 2010, con corredores completos de municipios en la frontera con Guatemala donde ya los católicos son minoría. Hoy la cifra puede estar por debajo de 55% (Regiones y religiones en México. Alberto Hernández y Carolina Rivera (coordinadores) e Inegi).

La reivindicación de Samuel Ruiz es el mensaje más fuerte del papa Francisco antes de pisar territorio mexicano. Como el Cid Campeador, Tatic regresa como estandarte de nuevas batallas.

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