Alejados del bullicio de los restaurantes de Polanquito, en el salón de eventos de un conjunto habitacional contiguo al Parque Lincoln, ocurrió la reedición de un encuentro anual de antiguos estudiantes del ITAM. Faltaban 10 días para que concluyera el 2016.

Esta tradición comenzó hace ocho años, por iniciativa de Abraham Zamora, actual director de Banobras, quien desde entonces funge como anfitrión irremplazable. El brindis, aquella vez, buscaba conmemorar el 20 aniversario de la elección de la planilla Dimensión 89 como titular del Consejo de Alumnos del ITAM.

Una pausa entre el 2014 y el 2015 se interpuso. Y esta vez, además del ánimo navideño, el brindis itamita tuvo esencia de reaparición. Entre los invitados estaban el exsecretario de la Función Pública, Virgilio Andrade quien concita afecto y reconocimiento desde su gestión como presidente del Consejo de Alumnos del ITAM, hace 30 años ; la exoficial mayor de SHCP, María Fernanda Casanueva y Aristóteles Núñez, quien no obstante de haber estudiado en el Politécnico, es apreciado por los economistas de la casa de estudios de la familia Bailleres.

Allí llegó el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, con el jefe del SAT, Osvaldo Santín y el subsecretario de Ingresos, Miguel Messmacher. Antes, el senador Ernesto Cordero. Ya estaba la tertulia avanzada cuando se incorporaron Francisco González (director de Promexico) y Luis Videgaray...

Compañeros de aulas, hace casi tres décadas. Economistas, actuarios, contadores y administradores... casi todos fueron dirigentes estudiantiles en el ITAM y han tenido cargos relevantes en los últimos dos sexenios. Allí estaban también Jaime González Aguadé, Luis Miguel Montaño y Hugo Félix.

En las postrimerías del calderonismo, estos itamitas establecieron una tregua. El gobierno panista había abrevado una parte importante de sus mandos superiores, entre quienes destacaban Alonso Lujambio y Alejandro Poiré ambos estuvieron al frente del Departamento de Ciencia Política de esa casa de estudios , además del entonces director del CISEN, Guillermo Valdés Castellanos.

Para entonces ya habían salido Luis Téllez Kuenzler y Georgina Kessel del gabinete presidencial. Y habían ascendido Alejandra Sota, y Salomón Chertorivski. Pero fue en Pemex, el Banco de México y en las secretarías de Energía y Hacienda, donde los economistas que pasaron por el ITAM entre 1985 y 1990 comenzaron su agrupamiento.

Un primer bloque se conformó alrededor de Ernesto Cordero y Luis Miguel Montaño en la SHCP, mientras que una masa crítica más robusta siguió a Juan Antonio Meade Kuribreña a la Sener. Este último grupo había tenido una primera oportunidad en el foxismo, cuando de la mano de Agustín Carstens se apoderaron del IPAB y las instituciones encargadas del financiamiento a los productores agropecuarios.

Luis Videgaray había dejado Protego la consultoría de su primer mentor, Pedro Aspe Armella para incorporarse al equipo de Enrique Peña Nieto y sólo lo siguieron Jaime Gutiérrez Casas y Raúl Murrieta Cummings, cuyo hermano mayor, Carlos estaba al frente de las finanzas de Pemex y su primo Fausto Barajas ocupaba la subsecretaría de Infraestructura en la SCT donde otros dos itamitas de esa generación, María Fernanda Casanueva de Diego y Felipe Duarte Olvera, también ocupaban cargos relevantes.

En el 2009, estos itamitas llegaron a la Cámara de Diputados. El priista Videgaray, apoyado en José Yunes Zorrilla y Javier Duarte de Ochoa, negoció el paquete presupuestal con Cordero, quien en el 2011 pasó la estafeta a Meade y su equipo: Carlos Montaño Fernández y José Antonio González Anaya, subsecretarios de egresos e ingresos, respectivamente, y el procurador fiscal, Javier Laynez, quien ahora es ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La batalla electoral por la Presidencia de la República estaba a punto de arrancar cuando Abraham Zamora propuso una tregua navideña y citó a una treintena de excondiscípulos para un brindis al que acudieron Cordero, Meade, Videgaray, Montaño y otros itamitas encumbrados entre quienes destacaban Andrés Conesa, director de Aeromexico; los exconsejeros electorales Emilio Zebadúa, Virgilio Andrade y Luis Carlos Ugalde; el asesor presidencial Rafael Giménez y los perredistas Mario Delgado y Vidal Llerenas.

Por segunda ocasión, Zamora lograba que esos itamitas trascendieran diferencias coyunturales y pactaran las bases de destino común a partir de una promesa inamovible: en las buenas y en las malas, sin importar pugnas partidistas, seguirán viéndose... en el sexenio peñista.

La promesa de los itamitas parece refrendada nuevamente con el brindis navideño del 2016, del que volvió a ser anfitrión el ahora director de Banobras. Brindis con esencia de reaparición, que estuvo antecedido por la aparición en la sección de sociales y no en política o negocios del diario Reforma de un almanaque fotográfico y de la historia del Consejo de Alumnos de los que surgió una generación de jóvenes que en el 2018 intentará completar el sueño colectivo de colocar a uno de los suyos en Los Pinos.