Al cerrar el 2015, la industria turística en Quintana Roo, por cuarto año consecutivo, rompió todos los récords en afluencia turística, ocupación hotelera, derrama económica y llegada de pasajeros por vía aérea. Una derrama económica cercana a los 8,700 millones de dólares y 15.7 millones de turistas que llegaron al Caribe mexicano en el 2015, unos 700,000 más que en el 2014.

Puerto Morelos, Holbox y Felipe Carrillo Puerto se han sumado a Cancún y Playa del Carmen como destinos preferidos por turistas nacionales e internacionales. Pero es en el Pacífico mexicano donde el boom turístico está por ocurrir. El proyecto del parque de diversiones del Cirque du Soleil en la Riviera Nayarita una inversión de 3,500 millones de pesos, del Grupo Vidanta de Daniel Chávez Moran avanza sin demoras.

La inversión privada es el principal detonante del boom de la industria turística, mientras que el gobierno federal, a través de Fonatur, sigue con su política de impulso de los centros integralmente planeados (CIP), ciudades turísticas que integran zonas hotelera, residenciales turísticas, condominiales, comerciales y vivienda residencial bajo un plan maestro. Bahía de Banderas alberga dos de los proyectos de inversión consentidos del sexenio: Litibú con el campo de golf preferido de los principales funcionarios del peñismo y sus familias y Costacapomo, donde se construiría un nuevo trazo.

En el foxismo, la marina de Puerto Peñasco atrajo a inversionistas estadounidenses, quienes propiciaron la consolidación de uno de los proyectos turísticos integrales más rentables de los últimos 25 años.

La publicación del decreto expropiatorio del Ejido San Ignacio, en Mulegé, hará posible el desarrollo del proyecto de la marina Santa Rosaliíta, en el Mar de Cortés.

Uno de los cambios de visión más notables, con el cambio de administración sexenal, derivó en el impulso de las asociaciones público-privadas, en proyectos de inversión que promuevan la diversificación de la oferta turística.

Nopoló, en la península sudcaliforniana, abarca una extensión de 2,367 hectáreas, aunque 14.19% de ellas son susceptibles de comercialización.

Es equiparable con Bahías de Huatulco, Oaxaca, donde sólo 3.31% de las 20,975 hectáreas de Fonatur son susceptibles de ser comercializadas. En el extremo opuesto se ubican las reservas territoriales de Fonatur en la Riviera Nayarita. De las 153 hectáreas de Litibú, 60.18%, y 100% de las 260 hectáreas de Costacapomo son comercializables. No obstante, distan mucho del potencial de Playa Espíritu, en Sinaloa, de la que 1,377 de sus 2,377 hectáreas concentrarían la zona de detonación de la CIP, que contará con infraestructura urbana, hoteles y zona comercial. Costa Pacífico ahora mismo es una incógnita.

Y es que en septiembre pasado, en el Diario Oficial de la Federación apareció la notificación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, que declara Reserva de la Biósfera a 47,760 hectáreas de los municipios de Rosarito y Escuinapa. Se trata de las Marismas Nacionales Sinaloa, uno de los sistemas de humedales de mayor relevancia de la costa del Pacífico mexicano, que alberga una gran biodiversidad debido a su extensión, estructura, productividad y estado de conservación, lo que en conjunto la constituye como un área biogeográfica relevante a nivel nacional, que contiene diversos ecosistemas típicos de la costa sinaloense.

EFECTOS SECUNDARIOS

¿SUBVALUADOS? en la capital regia, los accionistas de Arca Continental celebraron una asamblea ordinaria en la que podría haberse escrito un capítulo decisivo para la calidad del gobierno corporativo en México. La embotelladora regiomontana cuya marca insignia es Topo Chicho había transitado por un proceso de expansión que la llevó la comercialización de botanas saladas, bajo las marcas Bokados en México, Inalecsa en Ecuador y Wise en los Estados Unidos. Y al cierre del tercer trimestre notificó a las autoridades regulatorias de la adquisición de Corporativo Lindley, el principal embotellador de Perú. Hasta allí, todo en orden, hasta que un grupo de accionistas minoritarios presentó una denuncia por una presunta vulneración de la transparencia del mercado, las buenas prácticas de gobierno corporativo, y los derechos a un trato justo y equitativo, por parte de Arca. Arca ofreció 910 millones de dólares a la familia Lindley, pero a los tenedores de las acciones de inversión (que representan poco más del 11% del total de acciones la corporación) sólo le ofreció 64 millones de dólares, apenas 30% de su valor proporcional en el equity de la compañía. Después de que sus quejas no fueran atendidas en Perú y de una primera gestión en el cuartel general de la embotelladora mexicana, en Monterrey, decidieron apersonarse en la asamblea de accionistas. La empresa regiomontana, el segundo embotellador más grande de Coca-Cola en América Latina, cierra un año vertiginoso. El pasado 30 de julio, Moody’s le otorgó el grado de inversión A2 , por su sólida rentabilidad, fuertes métricas crediticias, generación de flujo, así como la disciplina y creación de valor en procesos de adquisiciones . En su proceso de expansión hemisférica, reportó la apertura de un nuevo centro de producción en Corrientes, Argentina, que se sumará a las otras plantas y 25 centros de distribución que operan en aquella nación del Cono Sur.