El pasado domingo 2 de febrero participé como observador en la elección presidencial en El Salvador en algo que tiene muchas enseñanzas para los investigadores de la política, las estrategias y los sistemas electorales, iniciaré con algunos antecedentes tratando de explicar el sistema electoral y el entorno en el que se da la elección:

a. Hasta el 2009 el país había sido gobernado por la derecha del país, especialmente por Arena pero en ese año Mauricio Funes, un candidato con gran popularidad, genera la alternancia amparado en el partido del FMLN, heredero de la guerrilla salvadoreña.

b. Tras la derrota, Arena se escinde resultando el Presidente saliente, Antonio Saca, expulsado del partido y forma su propia fuerza política que le quita la mayoría a la derecha.

c. En el 2012, en elecciones municipales y de Congreso, Arena recupera el primer lugar ganando destacadamente el municipio de la capital con Norman Quijano y generando la expectativa de recuperar la presidencia en el 2014.

d. El presidente Funes, con altibajos, logra mantener una alta aprobación y una imagen de ciudadano, sustentada además con programas sociales que menguan el mal desenvolvimiento económico del país y la permanente presencia de la delincuencia de pandillas.

e. En forma muy adelantada desde más de un año antes de los comicios, se definen los candidatos: el vicepresidente Sánchez Cerén por el gobernante FMLN; el alcalde Norman Quijano por Arena y surge el tercero en discordia, Antonio Saca, por una coalición de partidos Unidad (en El Salvador se permite la reelección no consecutiva).

f. Aunque el sistema contempla dos posibles vueltas electorales, desde 1994 no se presentaba esa situación debido a que se polarizaba entre dos fuerzas, la aparición de Saca abría la alternativa de esa segunda vuelta; Las participaciones electorales presidenciales anteriores habían sido 67 y 63% y en esta ocasión se establecía por primera vez el voto residencial que auguraba una mayor participación. Las encuestas preveían una contienda cerrada entre Arena y FMLN sin que alguno de ellos superara 50 por ciento.

Bajo estas condiciones, el 2 de febrero FMLN obtiene 49%; Arena, 39%, y Unidad, 11%, resultados que sorprenden por la distancia mayor a la que se esperaba y que requieren análisis, lo que me permito hacer en cinco puntos principales:

1. La participación: en contra de lo que se esperaba, la participación no sólo no sube, sino se desploma hasta 52%, más de medio millón de salvadoreños que se esperaba se presentaran a votar no lo hicieron, ningún analista, ningún funcionario, ninguna encuesta, ningún partido, nadie preveía ese desplome a porcentajes incluso menores a los que se lograban en la elección legislativa de dos años antes. En esa situación surge la duda de si los que se abstuvieron de presentarse obedecieron a algún estímulo negativo y que simpatías tenían, este fenómeno es característico de campañas negativas.

2. La legislación electoral en El Salvador es muy permisiva en lo que respecta al gasto publicitario de los candidatos y a la intervención del Presidente en la contienda; de esa manera, los opositores alegan desventaja de cinco a uno en lo que se refiere a spots de partido y aún más si se le suman los anuncios de gobierno que no se interrumpen y fueron transmitidos incluso el mismo día de la jornada; además, el presidente Funes participó directamente en la campaña respondiendo todos los ataques e incluso motivándolos, contraatacando como si él fuera el candidato presidencial.

3. La estrategia del FMLN entonces fue bajar el perfil de su candidato y subir el de un Presidente con gran popularidad, explotando su mayor activo y fortaleza; además decide explotar la mayor debilidad de Arena, centrando sus ataques no en el candidato, sino en su director de campaña, el ex Presidente Flores (1999-2004), a quien acusan de desviar millones de dólares, acusación que se eleva de nivel en las últimas semanas con intentos de detención y obligan a que renuncie a su puesto en el equipo de campaña y permanezca escondido, el golpe fue letal en el atributo de honestidad que intentaba transmitir Arena.

Mientras la estrategia de FMLN fue adecuada a sus objetivos logrando inhibir el voto por Arena, este partido equivoca su estrategia y se distrae primero en atacar a Antonio Saca, logrando recuperar votantes de centro-derecha que lo apoyaban y después trata de desacreditar el trabajo del ?Presidente en funciones, metiéndolo de esta manera en la campaña en el terreno desfavorable a Arena.

4. Durante los años anteriores, el Presidente había tomado una imagen pública distanciada de la dirigencia del FMLN, de esta manera Arena confió en que las diferencias internas debilitaran la candidatura de su contrincante pero no fue así, el FMLN llegó unido, sin fracturas y con buena estrategia, la misma unidad que lo había llevado al poder en el 2009 les funcionó en esta ocasión. Por el contrario, Arena no llega unido, la herida de la derrota del 2009 aún no sanaba, seguían trasladándose culpas, no se equivocaron en el candidato pero si en la estrategia, la buena imagen de Norman Quijano de poco le sirvió y obtuvieron el menor porcentaje de votación en su historia.

5. Por último, para explicar el resultado y la segunda vuelta electoral, hay que voltear a ver a Antonio Saca, obtiene 11% de los votos, la gran mayoría de ellos identificados como de centro-derecha, su fuerza inicial parecía sería mayor, pero cuando las encuestas lo mostraban en un lejano tercer lugar, bajó la intensidad de la campaña y se desplomó algunos puntos.

Todo lo anterior explica en general el resultado, aunque se pueden agregar más aspectos, por lo pronto la campaña prácticamente ya inició rumbo a la segunda vuelta a cinco semanas de la primera, el 9 de mayo se enfrentarán sólo dos candidatos, probablemente haya un debate interesante y una campaña más intensa, Arena cambiará de estrategia ante el fracaso de la que ha desarrollado hasta ahora, ¿qué esperar? 1) Arena basa su esperanza en que sus simpatizantes que ahora no votaron se decidan a hacerlo cuando lo vean en una contienda en contra de la izquierda; en que los que votaron por Saca orienten su voto apabullantemente hacia ellos, considerando que son ideológicamente más cercanos y que logren inhibir la participación del Presidente y de su gobierno para mayor equidad en la mercadotecnia. 2) FMLN considera que el impulso que logra al ganar con amplio margen la 1a. vuelta le permita sumar los puntos que le faltan; que el desconcierto de la derrota no permita estructurar una estrategia ganadora a Arena; que la popularidad del actual Presidente siga operando en su favor.

De esas dos alternativas, la ventaja la tiene el FMLN por una razón adicional, la experiencia ha mostrado que salvo algunas excepciones, la participación en una segunda vuelta es menor que en la primera, si esto ocurre el FMLN podría incluso incrementar los puntos y vencer claramente el 9 de marzo. De nuevo, el foco está en la estrategia y en la participación.

Twitter: @RoyCampos