Al sacerdote católico Gregorio López Gerónimo, su grey le llama el Padre Goyo y es vicario en Apatzingán, Michoacán. Se ha hecho célebre por oficiar la misa usando un chaleco antibalas y rodeado de guardaespaldas (Mira -comenta un feligrés a otro-, nos tocó misa de tres padres. No -le hace ver el acompañante-, sólo uno es padre los otros dos son sus guaruras).

Según el Padre Goyo, las autoridades municipales de Apatzingán han estado coludidas con el crimen organizado. También ha sido puntual en señalar que miembros de las distintas fuerzas de seguridad y del Ejército han cobrado en la nómina de Los Caballeros Templarios, cártel que aterroriza la región de la Tierra Caliente michoacana.

No exento de protagonismo, el sacerdote don Gregorio ha declarado ante cámaras y micrófonos como les ha señalado a los federales la presencia de los criminales: Mírenlos, ahí están -les dijo- y las fuerzas del orden fingiendo demencia expusieron: No tenemos órdenes . (Por cierto esta frase es lo único que se sabe hayan expuesto los policías federales. Según unos agricultores de la región, antes de la llegada del Comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán, jamás habían visto a éstos bajarse de sus vehículos).

Por la mañana de sábado el cura López Gerónimo ofició misa. Tal vez al invitar a los fieles a darse la paz alguien le prometió guerra. Ese mediodía, cinco sicarios del cártel de Los Caballeros Templarios atentaron contra su vida. Los cinco malandrines fueron abatidos por elementos de la policía federal que al parecer tendrán que ponerse las pilas -de energía- y olvidarse de las pilas -de billetes- porque poner orden en Michoacán es la prueba de fuego para la administración del presidente Peña Nieto.

La revelación más candente hecha por el Padre Goyo es la afirmación de que Nazario Moreno, alias El Chayo, presuntamente abatido por el gobierno de Felipe Calderón el 9 de diciembre del 2010, está más vivo que nunca y que precisamente el día que llegaron las fuerzas federales a Tierra Caliente, estuvo en el rancho La Cucha, cercano a Apatzingán, donde compartió el pan y la sal con Servando Gómez Martínez, alias La Tuta.

De la no muerte del capo de la Familia Michoacana, cártel convertido hoy en Los Caballeros Templarios, ya había hablado el doctor José Manuel Mireles Valverde, miembro del Consejo Ciudadano de Autodefensa del municipio de Tepalcatepec. El hecho es un secreto a voces en la entidad.

Toca al actual gobierno investigar y decirnos a la sociedad si Nazario Moreno murió doblegado por la policía que dirigía el ingeniero Genaro García Luna o vive, como lo afirman el Padre Goyo y el doctor Mireles. De ser así, se confirmará que el ingeniero y cineasta aficionado, hoy próspero empresario en Florida, Estados Unidos, es un farsante y se le tendrá que llamar a cuentas.

El más loco

En el pueblo michoacano de Parácuaro grupos de las autodefensas ocuparon inmuebles propiedad de Los Caballeros Templarios donde encontraron pertenencias de Nazario Moreno El Chayo, entre las que se encuentran una estatua de yeso de 1.30 de altura vestida con túnica y capa al estilo templario con una espada dorada en las manos. Aunque no se le parezca del todo -informó el coordinador de los comunitarios armados Estanislao Beltrán, apodado Papá Pitufo- la imagen representa al Chayo. Ya tenemos la estatua, ahora sólo nos falta tenerlo a él . Luego comentó que la estatua es una de tantas imágenes que Nazario mandó hacer para llevarlas a cada una de las poblaciones en donde el cártel cobraba derecho de piso. Muchas veces las cambiaban por las imágenes de la Virgen .

También se encontró un chaleco de metal estilo medieval y un uniforme completo de policía federal, así como varias sotanas blancas con una cruz de Los Templarios. Dicen que en cada capilla donde el cártel tuviera poder había una de éstas con las que El Chayo oficiaba sus rituales frente a sus seguidores, quienes deberían de regar en una charola su propia sangre para demostrarle fidelidad al líder.

Además se encontraron un par de libros escritos por este personaje al que, además del Chayo, se le llamó -o se le llama si aún está vivo- El más loco, El doctor, Ernesto y Villa Zapata. Los libros se titulan: El más loco y Me dicen: el más loco -gran esfuerzo de creatividad el que tuvo que hacer para titularlos-, en ellos da a conocer su filosofía . Escribió: Ni el hierro, ni el acero, ni aún el oro tienen el valor de un hombre honesto . La mejor herencia que les puedes dejar a tus hijos es tu propio ejemplo .

Una reflexión: Algo anda mal en el cuerpo social cuando un hombre que escribe una cosa y actúa de modo contrario a lo escrito, que evidentemente está mal, como el mismo lo reconoce, de sus facultades mentales, mueva a tantos individuos a dañar al prójimo hasta colapsar un entidad de la República.

Oí por ahí

El 3 de julio del 2013 le hicieron al licenciado Fausto Vallejo, gobernador con licencia de Michoacán, un trasplante de hígado. El 15 de enero del 2014 le hicieron a Michoacán, estado fallido con licencia -para matar-, un trasplante de Gobernador.