Para Daniel.

La insistencia del presidente con respecto a la contrareforma energética es de llamar la atención. Los argumentos de los que está muy convencido o por lo menos así lo expresa, son que de esa manera la luz bajara de precio; las grandes empresas que pagan menos que lo que pagan los pequeños consumidores pagarán lo justo y todo su consumo y se acabarán los contratos leoninos con los que proveen del 60% de luz a la CFE.

Los tres argumentos son falsos, como lo han dicho hasta el cansancio analistas y expertos. El precio de la luz, el día de hoy depende de la combinación de la producción CFE-privados. La luz que se le provee a CFE, es por lo menos 50% más barata de lo que CFE la produce. El costo de la luz que produce la Comisión es gas y combustóleo. El primero está subiendo su precio en todo el mundo, la segunda es equivalente a quemar chapopote. Así que el precio es imposible que baje. A menos claro que aumente el subsidio, lo que de todas maneras se puede hacer estando las cosas como están.

La razón de porque empresas como Walmart o el OXXO pagan poco de luz a CFE, es porque ellos producen la mayoría de lo que consumen. Es decir si pagan luz, pero así mismos y un poco a la CFE. Así que ese argumento no pasa de ser uno populista y engaña bobos.

El tercer argumento, sin embargo es el más extraño, como viene en la propuesta del presidente: terminar los contratos con las empresas privadas. No sólo atenta contra varios tratados internacionales. Atenta contra la Constitución y diversas leyes y tesis de la Corte. El artículo 14 de nuestra carta magna, señala claramente que no puede ninguna ley, aplicarse retroactivamente en contra de persona alguna. Así que este intento se antoja sencillamente una estratagema para que la contrareforma no pase o sea impugnada y pueda echarle la culpa a alguien del costo de la luz, que necesariamente será más alto y muy pronto. Además, por supuesto, de que no sabemos de donde irá a sacar el 50% de electricidad que le hará falta a la CFE.

Después está la parte política, en particular la posición del PRI. En sus estatutos el PRI tiene prohibido votar a favor de una propuesta como esta.

Si el presidente supiera un poco de historia, además, sabría que López Mateos, no nacionalizó a la industria eléctrica. Lo que hizo el presidente López Mateos, fue comprar las empresas productoras y con ello volver al gobierno, el único productor de electricidad.

Finalmente hay dos asuntos de racionalidad política. En primer lugar, es extraño que Morena quiera literalmente nacionalizar la explotación del litio a través de un transitorio en la propuesta, cuando el asunto requeriría de toda una legislación para el propósito. Y, finalmente, ¿con que cara los priistas van ver a sus votantes de la última elección en dónde decidieron votar por la alianza en la que está el PRI, en vez de votar por Morena? Si los electores les dieron más diputados al PRI, es porque sabían que no iban a dejar que el presidente pudiera hacer lo que quisiera, nada menos, pero nada más sin duda.

Miguel González Compeán

Abogado, politólogo y economista

Columna invitada

Ensayista e interesado en temas legales y de justicia. actualmente profesor de la facultad de derecho de la UNAM.

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