Una resolución inédita del Poder Judicial de la Federación, porque aplica 32 años después contra un barón histórico de la droga en México, Ernesto Rafael Fonseca Carrillo Don Neto’’ a sus 85 años, afectado de 19 dolencias que lo tienen al borde de la muerte, con que logró obtener su libertad y prisión domiciliaria tras 31 años de prisión, ahora es obligado a pagar 20 millones 810,000 pesos de indemnización por un juzgado federal.

Fonseca Carrillo, tío del extinto capo del cártel de Ciudad Juárez, Amado Carrillo Fuentes El Señor de Los Cielos’’, fue sentenciado a indemnizar esa cantidad a víctimas indirectas’’ –familias- del agente de la Drugs Enforcement Agency (DEA) estadounidense, Enrique El Kiki’’ Camarena Salazar y piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar, secuestrados y asesinados en febrero de 1985 en Guadalajara, Jalisco.

Hechos que provocaron el derrumbe del primer cártel conocido como: Guadalajara u Occidente y la captura de Don Neto’’, Manuel Salcido El Cochiloco’’, Miguel Ángel Félix Gallardo y Rafael Caro Quintero, éste último señalado como principal instigador de esos crímenes, pero la Procuraduría General de la República (PGR), no probó como siempre su responsabilidad y detonó el surgimiento de otras dinastías.

En la causa penal 82/85 que consta de 170 tomos y miles de fojas, la muerte de El Kiki’’ Camarena, ocurrió luego que éste informó a la DEA y ésta presionó al gobierno mexicano para implementar un operativo para destruir plantíos de marihuana en una extensión de 3,000 hectáreas cuidado por unos 5,000 campesinos bien pagados y que dejaba ganancias de 8,000 millones de dólares anuales a ese cártel en ese entonces.

En noviembre de 1984 unos 450 elementos del Ejército, arribaron a esas hectáreas del rancho El Búfalo’’, ubicado entre los municipios de Jiménez y Camargo, Chihuahua; que administraba Caro Quintero, que presuntamente reportó El Kiki’’ y las autoridades mexicanas tuvieron que actuar, aunque varias de ellas protegían esas actividades e incluso se codeaban con los capos.

En el mismo expediente se expone que Caro Quintero, montó en cólera por esa millonaria pérdida y la traición’’ de El Kiki’’, que trabaja con el piloto mexicano en vuelos de observación, pero no se logró probar su participación, lo que llevó en 2013, tras 28 años de prisión liberarlo por fallas procesales’’ y desde entonces se encuentra prófugo porque Estados Unidos pidió su extradición’’ por el mismo caso.

Lo interesante del nuevo fallo es que el juzgador da por hecho que Don Neto’’, que se benefició por su edad y 19 dolencias como hipertensión, diabetes, ceguera, entre otros y liberado el 27 de julio de 2016 de Puente Grande, Jalisco y enviado a un domicilio del estado de México, debe tener su vigésima dolencia, ahora económica, al entender que tiene suficiente dinero por las actividades delictivas que ejerció y debe pagar.

La decisión según el acuerdo dado a conocer por el Consejo de la Judicatura Federal (CJF), es que el exagente de la DEA y expiloto de la desaparecida Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, infiltrados el cártel de Guadalajara en 1981, se asumió por una jurisprudencia de la SCJN, opiniones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Tratados Internacionales.

Y ante la grave afectación a los derechos de las víctimas, se fijó una indemnización suficiente para que las víctimas indirectas sientan que sus anhelos de justicia no son ignorados o burlados por la autoridad, crecentando el daño y revictimizándolas, violando sus derechos’’, sustentados en artículos de los códigos Penal y Federal de Procedimientos Penales y Federal del Trabajo.

Además, de una jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el juez tomó como base el salario mínimo de 2017 que es de 80.04 pesos diarios y no el vigente cuando se perpetraron los asesinatos en 1985, que sumado a gastos funerarios, arrojan los 20 millones 810,000 pesos, porque de lo contrario no habría una justa retribución’’.

COMMODATO

El impartidor de justicia Armida Buenrostro Martínez, en su interpretación de la resolución reflexionó que el sentenciado cuenta con una situación económica alta, toda vez que al ocurrir los hechos él y otros dirigían un grupo criminal dedicado al narcotráfico’'.