Nadie en el mundo había experimentado las consecuencias económicas de una pandemia como la que enfrentamos actualmente. Por lo tanto, nadie tenía conocimiento previo del comportamiento de los indicadores económicos, como los hemos visto durante este año. 

Caídas económicas verticales, con tasas de recuperación más inclinadas, pero también con números impresionantes. Pero, al final, lo que cuenta es con qué velocidad se puede recuperar el estatus previo a la expansión masiva del virus SARS-CoV-2. Con qué facilidad los rebotes alcanzan para compensar las caídas. 

Por eso es que hablar por ahora del crecimiento más acelerado jamás conocido en la historia es ocioso, genera falsas expectativas y no comunica la realidad de la condición económica actual.

Para estas horas, ya debemos conocer la primera lectura del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México y seguramente tendremos ese dato aislado que podría servir para presumir un crecimiento nunca antes visto en la economía mexicana. 

Ya lo vimos ayer con el resultado preliminar del PIB de Estados Unidos. Un crecimiento, como lo miden ellos anualizando el dato trimestral, de 33.1%, que de inmediato fue usado por alguien de la calaña de Donald Trump para tuitear que el resultado del PIB que se acababa de anunciar era el más grande y el mejor en la historia de su país. 

Claro, en manos de un populista que ha manejado desastrosamente la pandemia no se puede esperar una reacción diferente ante un dato tan evidentemente parcial.  

Pero en realidad, ese rebote de la economía estadounidense, que no deja de ser importante, todavía no alcanza para recuperar lo perdido en los dos trimestres anteriores. 

En comparación trimestral, el PIB del periodo julio-septiembre tuvo un rebote de 7.4%, pero los dos trimestres preliminares acumulaban una caída de 9 por ciento. Si lo ponemos en dólares, la economía estadounidense todavía está por debajo de su nivel previo a la pandemia por cerca de 650,000 millones de dólares. 

Además, todavía se cuentan por millones las personas que no han recuperado sus empleos y por cientos de miles las empresas que han cerrado sus puertas. Pero, sobre todo, se contabilizan en millones los infectados y en cientos de miles los fallecidos por Covid-19.

Pero, claro, faltan cuatro días para las elecciones presidenciales y se trata de Donald Trump, así que no se podía esperar nada más que esa exageración y el uso torcido de la información en su beneficio. 

Hay lugares donde la elección más cercana está a siete meses de distancia y los políticos tuercen descaradamente los datos económicos que van surgiendo. 

En fin, los datos espectaculares del comportamiento de las economías durante este año han sido históricos tanto en su caída como en lo que vamos conociendo de la recuperación. 

Sin embargo, la velocidad de salida es mucho más lenta que el derrumbe y esto es lo que hay que cuidar, para no festinar de forma irresponsable una recuperación que desafortunadamente promete ser lenta. En especial en aquellos países que poco hicieron para contrarrestar las bajas.

Enrique Campos Suárez

Conductor de Noticieros Televisa

La Gran Depresión

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialidad en finanzas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro en Periodismo por la Universidad Anáhuac.

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Es un especialista en temas económico-financieros con más de 25 años de experiencia como comentarista y conductor en radio y televisión. Ha formado parte de empresas como Radio Programas de México, donde participó en la radio empresarial VIP. También formó parte del equipo directivo y de talento de Radio Fórmula.