A diferencia de sus dos antecesores panistas, Enrique Peña Nieto, arranca su sexenio con un ánimo social menos optimista sobre los cambios que esta segunda alternancia en el poder - regresión , según los calificativos de Ricardo Monreal- puedan generar en el corto y el mediano plazo.

Mejor, imposible, comentaba Roy Campos, el presidente y director de Consulta Mitofs­ky, apenas unos minutos antes de que Peña Nieto plasmara su primer mensaje a la nación y anunciara la ruta crítica del nuevo gobierno priísta. El escepticismo de la gente , explicaba, hará que, por mínimos que sean, sus logros brillen .

Instalado en la inmediatez, convencido del provecho que produce alejarse del viejo PRI, Peña Nieto ofreció el mejor discurso de su vida. Y sin recurrir al gastado recurso de la firma de compromisos, estableció un listado de propósitos y tareas que inicialmente han generado un impacto positivo en la opinión pública... que muy pronto someterá a prueba esos postulados iniciales.

A manera de ejemplo: el proyecto de una línea férrea que enlace a la ciudad de México con Toluca lleva más de dos décadas enlatado, pues ninguna corrida financiera lo hace financieramente viable. El tren puede ir y venir, pero simplemente no tendrá aforo, por la tarifa.

El llamado a la transformación de México marca una nueva época en el desarrollo político del país , celebró Manlio Fabio Beltrones, líder de la mayoría priísta que -a pesar del excesivo uso de la fuerza o por eso mismo- logró una bruñida toma de protesta en el Palacio Legislativo de San Lázaro que se postergó con la firma ayer del Pacto por México en el alcázar del Castillo de Chapultepec. 

¿Nuevo es sinónimo de mejor? No necesariamente. Y a juzgar por los contenidos formulados en el discurso inaugural, el gobierno priísta ha decidido postergar una visión global y modernista para instaurar un presente de bonanza económica.

La ausencia de los temas del desarrollo sustentable en el manifiesto de Peña -no solamente se trata de asuntos ecológicos- es una prueba irrefutable de la inopia de ese marco conceptual. La apuesta de Peña Nieto, por el presente. ¿Y el futuro? Nada para los jóvenes universitarios que aparecieron en la Ibero y se erigieron como los rivales más poderosos de la maquinaria priísta en la época de la campaña. Mucho menos para los anarquistas que protagonizaron los disturbios.

Los ninis quedaron marginados de la agenda transformadora... Y también, la reconducción de la política de salud. Ahora mismo, ocho de cada 10 defunciones en México son originadas por enfermedades crónicas transmisibles, entre las que la obesidad -especialmente entre mujeres de mediana edad- y la diabetes avanzan rampantes.

La omisión de los funcionarios peñistas en estas materias contrasta con el esfuerzo de un grupo de jóvenes activistas sociales, encabezado por Constanza Gómez-Mont, para exponer públicamente esta problemática, a través del documental Razones de peso (Taxidermie, 2012), que acaba de estrenarse.

Los hechos son contundentes: la ingesta de bebidas dulcificadas -principalmente refrescos- tiene una causalidad directa con ambos padecimientos. Y las estadísticas, en estos campos, resultan escalofriantes: casi 40% de la población del país sufre de obesidad y entre este conglomerado hay más de 25 millones de mujeres y 4.5 millones de niños. México es el primer consumidor de refresco en el mundo, superando en 40% a Estados Unidos, 163 litros por persona al año.

La probabilidad de que un niño sea obeso aumenta 60% por cada porción de refresco que consume al día.

La filmación, dirigida por el documentalista Toni Leftwood, también registra las voces de expertos de la talla de Alejandro Calvillo, del Poder del Consumidor; de la psicóloga Verónica Pratti; del exasambleísta Xiuh Guillermo Tenorio, y de funcionarios federales como el ahora exsecretario de Salud, Salomón Chertorivski, o del ex titular de la Profeco, Bernardo Altamirano.

A partir de esta noche, el documental podrá ser consultado en la página electrónica www.razonesdepeso.com, donde además puede firmarse una petición de apoyo a una iniciativa de ley que busca imponer un impuesto a los refrescos.

EFECTOS SECUNDARIOS

¿A PRUEBA? La revolución educativa anunciada por el Ejecutivo federal está en curso... desde hace seis meses, cuando menos. El INEGI, que encabeza Eduardo Sojo Garza, lleva ese tiempo en el levantamiento de un censo de planteles escolares. Y los diagnósticos elaborados por el Instituto Nacional de Evaluación de la Educación, que dirige Mario Rueda Beltrán, -el más reciente, sobre el estado de la educación básica en el país- no tienen desperdicio. La novedad radica en el nuevo órgano evaluador de los profesores, inspectores y directores del sistema de educación básica. Nadie quedará exento de las pruebas... ni quienes están frente a grupo ni los comisionados. ¿Ni siquiera la maestra Elba Esther Gordillo?

APUNTADOS. El doctor Manuel Mondragón y Kalb no es el único ebrarista que se ha acercado al peñismo. Allí está también el empresario Enrique Gómez y Orozco, exoperador financiero de Arturo Montiel, quien después de una polémica estancia en el Estado de México se refugió en el GDF para ofrecerse como bróker para los contratos con OHL en la Supervía Poniente; con ICA para la Línea 12 del Metro, los desayunos del DIF y la publicidad del Metrobús con la empresa 3M. Antes ya había demostrado sus dotes de intermediario: fue quien presentó a Maude Versini con Montiel. Ahora, busca ser nombrado como nuevo Director del Sistema Colectivo Metro en la Ciudad de México.