ACE. Apoyo vietnamita. México inició ayer consultas bilaterales con los países asiáticos, miembros del TPP, para adherirse a las negociaciones de este instrumento. El subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Francisco de Rosenzweig, se reunió en Hanoi con Tran Quoc Khanh, viceministro de Comercio de Vietnam, quien ofreció su apoyo a México para que se incorpore

a las negociaciones del TPP.

PUTT. Grupo Real Turismo formalizó ayer en la BMV su anunció de la semana pasada. Informó a sus accionistas que la inversión para los próximos dos años será de 100 millones de dólares con la edificación de 10 hoteles de su nueva marca Real Inn. Ello se hará con recursos propios o de terceros, dependiendo de la viabilidad de los proyectos, pero eso sí precisan: manteniendo la actual solidez financiera de la empresa que posee Hoteles Camino Real y Quinta Real.

DRIVE. De cara a febrero, que cada vez está más cerca, las presiones en torno de la solicitud de Televisa de comprar 50% de las acciones de Iusacell está de a peso. Hoy se reunirán algunos especialistas para exponer sus razones por las cuales la CFC no debería autorizar la compra y es que el próximo 7 de febrero vence el plazo para que la Secretaría Ejecutiva de la CFC concluya el análisis de la solicitud de la televisora, lo que no significa que ese día deba o pueda darse una resolución, pues aún el asunto deberá pasar por el pleno para su discusión. A estar atentos.

ROUGH. Pemex Refinación, que este año tiene el complicado mandato de reducir las importaciones de petrolíferos como la gasolina, realizó cambios en su plantilla nombrando como Subdirector de Producción a Ismael Hernández Delgado, quien fuera el Coordinador de Mantenimiento en la Dirección Corporativa de Operaciones. El nuevo Gerente de Refinerías será Felipe Alberto Careaga, quien procede de la misma dirección. En su nuevo rol, estos funcionarios se subirán al barco que echará a andar, con suerte, la construcción de la tan cantada Refinería Bicentenario.

BOGEY. Semáforo en rojo. BMW y Volkswagen llamaron a revisión en el mundo a 235,000 autos de la gama Mini, el primero, y a 300,000 autos diésel de varios modelos, el segundo, por problemas en la bomba de agua. En el caso de BMW, sólo en Estados Unidos -principal mercado de la marca- el número de llamados aumentó a 89,000 autos. En el peor de los casos, la bomba de agua del compartimiento del motor puede incendiarse, lo que ya ocurrió en ese país. Hasta ahora los incidentes no han causado víctimas.

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