BUNKER. La Cofetel de plano se ha quedado muda en cuanto al tema de Telmex y su eventual modificación al título de concesión. Nada que comentan y pues ya es para que hubieran de menos salido a decir su opinión del tema que, sin duda, tendrá grandes implicaciones para el sector. Todo se mantiene en silencio, a excepción de la empresa de Carlos Slim, que muy a su manera está haciendo campaña. Hay quien dice que esos textos que publica la empresa en su blog son mera presión al gobierno federal.

BOGEY. A pesar de que dice que se registraron actos irregulares en las elecciones para elegir al nuevo dirigente de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación, la actual líder, Lizette Clavel, no tiene entre sus planes impugnar, pues el panorama para el sindicato no pinta nada bien y la balanza se inclina a formar un comité exclusivamente con trabajadores de Aeroméxico, lo que pone en duda el regreso de Mexicana de Aviación.

DRIVE. Las palabras vuelan. Ahora dice el rumor que la quiebra de Mexicana de Aviación sería lo mejor para la industria en estos momentos, pero esas palabras no conocen el concurso mercantil o no entienden a la industria de la aviación. El primer paso fue dado por la SCT, que aprobó un modelo de negocio específico para la reestructura de la aerolínea, el cual considera una flota de siete aviones, una de reserva y la cantidad de trabajadores adecuada para hacer el negocio rentable. Ya sabremos cómo aterrizará este caso de concurso mercantil, con palabras de la SCT y la SHCP.

MASTER. Cuando el dinero suena… es que sí hay. Resulta que el gobierno y el sector privado de Sinaloa fueron los primeros en mostrar su poder económico para albergar el Tianguis Turístico. Ayer dijeron tener 20 millones de pesos listos para echarlo a andar (la edición de Acapulco costó 13.5 millones de pesos). Entre los empresarios que apoyan la propuesta se encuentra el hotelero Ernesto Coppel, que en algún momento tuvo interés por ser socio de una aerolínea. ¡Señores: quién da más!

ACE. Envidia de la buena. La economía de Brasil creó 272,225 empleos formales en abril, informó el Ministerio de Trabajo. Esto elevó la cifra acumulada de creación de empleos a 880,717 en los primeros cuatro meses del 2011.

El desempleo en Brasil tocó mínimos históricos el año pasado, lo que llevó a que los trabajadores altamente demandados consiguieran mayores salarios.

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