Al presidente López Obrador y al secretario de Hacienda, Arturo Herrera, no les debe gustar cuando Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental en el Fondo Monetario Internacional (FMI), opina sobre la marcha de la economía mexicana y las políticas económicas que el gobierno de la Cuarta Transformación ha puesto en ejecución desde que tomó posesión.

La principal fuente de desacuerdo se ubica respecto a la política fiscal que decidió seguir el gobierno actual desde que impactó la pandemia por el covid. En particular, el funcionario del organismo internacional, de nacionalidad mexicana, hizo referencia a que estudios realizados en el FMI “evidencian que la profundidad de la recesión, así como la desigual recuperación que está presentando la economía, son consecuencia del modesto apoyo fiscal que se aplicó en la pandemia”. En particular, Werner se permitió citar el documento del organismo que lleva por título “Monitor Fiscal de abril de 2021” en el cual se explica que los países con mayor reacción fiscal durante la recesión fueron los que sufrieron contracciones económicas menos intensas. Pero en lo específico, en relación con nuestro país Werner explicó que “la respuesta fiscal en México a la pandemia ha sido modesta en comparación con sus pares de mercados emergentes”. El resultado fue no únicamente que en México la contracción resultó más profunda “sino que también está experimentando una recuperación a dos velocidades”.

Sin embargo, a pesar de las declaraciones citadas, no todo es desacuerdo entre el director Werner y el actual gobierno en México.  Una zona de coincidencia se ha dado en el tema, de mucha actualidad, de un proyecto de reforma fiscal. Según el funcionario del FMI, toda vez que la recaudación por impuestos a la producción de hidrocarburos se mantiene en niveles tan bajos, una reforma tributaria “debería buscar mejorar el desempeño del IVA, ampliar la base y mejorar la eficiencia y la progresividad”. Cabe destacar que al hacer la propuesta anterior, en ningún momento el economista del Fondo habló de la necesidad de crear nuevos impuestos. Pero si hizo hincapié Werner en el gran reto que se tendrá en ese frente de anunciar “de manera creíble una reforma tributaria de calidad a mediano plazo…” Claramente en superar esos dos retos residirá el quid del asunto. ¿Cómo le hará la 4T para plantear y poner en ejecución una reforma tributaria “creíble” y de “calidad”?

bdonatello@eleconomista.com.mx

Bruno Donatello

Columnista

Debate Económico

Lee más de este autor