Todo indica que el pleno de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) aprobará esta semana la resolución por la que se expedirá el Convenio Marco de Interconexión, que no es otra cosa que el instrumento que servirá, a partir de ahora, como marco de referencia para que las redes públicas de telecomunicaciones en nuestro país puedan suscribir los convenios de interconexión, ya sea para intercambiar tráfico de servicios de telecomunicaciones entre ellas o para que una termine el tráfico originado por la otra o viceversa.

Es de mencionar que el Convenio Marco de Interconexión está previsto de manera inequívoca en el numeral Quinto del Acuerdo de Convergencia, emitido por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en octubre del 2006. Lo anterior lo aclaro para valorar en su exacta dimensión pronunciamientos recientes de directivos de Telmex, que aseguran que este operador sólo aceptará el convenio marco si considera que promueve la inversión, pero que este instrumento no está previsto como un requisito en dicho acuerdo de convergencia, para el efecto de que el título de concesión de Telmex pueda ser modificado de manera tal que pueda explotar servicios de televisión restringida.

Un instrumento de esta naturaleza es indispensable en cualquier mercado de telecomunicaciones, pues el operador incumbente o el que estaba presente en forma única previo al inicio de la competencia tendrá siempre el incentivo para imponer condiciones arbitrarias a sus posibles competidores, o bien, generarle problemas de calidad en la entrega o recepción del tráfico que se pretende intercambiar, de manera que los usuarios del competidor perciban problemas de calidad en las llamadas que efectúan o reciben y, con ello, propiciar eventuales decisiones por parte de estos usuarios de regresar o cambiarse como suscriptores de ese operador incumbente.

Al estar presente un instrumento de esta naturaleza, se subsanan algunas diferencias en el poder de negociación entre el incumbente y los competidores y, por tanto, se pueden eliminar muchas o varias de las condiciones injustificadas que los primeros tratan de imponer a la competencia.

Si bien es cierto que este convenio marco debería haber llegado al ecosistema regulatorio hace más de 15 años, también es cierto que aún es tiempo de instrumentarlo en nuestro país. Los diversos operadores que han entrado al mercado mexicano, muchos de ellos incluso ya retirados de éste, tienen múltiples historias de horror sobre la forma arbitraria en la que Telmex ha manejado el tema de la interconexión desde sus inicios, en 1996.

Sabemos que el convenio marco incorpora criterios que de ser instrumentados exitosamente en el mercado mexicano significarán un avance sustantivo en materia de interconexión, para empezar, porque implican detener de tajo prácticas o condiciones altamente restrictivas que, como dije antes, Telmex ha venido imponiendo desde 1996 a los diversos operadores que pretenden suscribir un convenio de interconexión con este operador. Entre esos criterios los habrá en materia de coubicación, que es el espacio físico que tienen que alquilar los operadores dentro de una central de otro operador, para poder instalar el equipo mediante el que se interconectará la red de aquellos con la de éste. Hoy en día, por ejemplo, Telmex no permite que dos operadores que alquilan espacios de coubicación en centrales de éste se interconecten directamente entre sí, lo que evidentemente incrementa los costos para éstos.

Asimismo, se sabe que habrá disposiciones en materia de entrega de los enlaces, que es otro tema en el que Telmex se ha caracterizado por imponer de manera unilateral su voluntad. También incluye criterios respecto de la posibilidad de que un mismo enlace de interconexión pueda ser utilizado por un operador para entregar y recibir al mismo tiempo tráfico local y tráfico de larga distancia. De igual forma, se prevé que los operadores puedan utilizar distintos protocolos de señalización, tema en el que también Telmex se ha caracterizado por permitir sólo un protocolo de señalización, definido, por cierto, en un contexto de comunicaciones analógicas.

En resumen, el Convenio Marco de Interconexión es un instrumento que viene a llenar un vacío regulatorio, vacío que desde luego aprovechó durante muchos años el operador incumbente. De entrada, nadie que esté en favor de la competencia podría oponerse a este instrumento. Su instrumentación exitosa sería un extraordinario paso en la consolidación de la competencia, que redundará sin duda alguna en beneficio de los usuarios. No se trata del cumplimiento o no de un mero requisito para autorizar a Telmex a que preste servicios de televisión restringida.

* El autor es Diputado Federal. Presidente de la Comisión de RTC y Secretario de la Comisión de Comunicaciones.