En los últimos días, diversos medios han retomado los comentarios que Telmex, algunos analistas e incluso los proveedores o fabricantes de equipos de telecomunicaciones han hecho para cuestionar o para generar dudas sobre diversos aspectos del proyecto de Convenio Marco de Interconexión elaborado por la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) y que actualmente se encuentra dentro de la etapa de consulta pública en el portal de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), como lo prevé la normatividad justamente en materia de mejora regulatoria.

No hay que sorprenderse. Es el dominante que, una vez más, se muestra sin pudor para tratar de desarticular o frenar una medida regulatoria. Que si está mal estimado el costo-beneficio de introducir este instrumento regulatorio, que si le imponen cargas regulatorias injustificadas, que si se le está obligando a invertir más, que en el fondo no hay beneficios para la sociedad de introducir este instrumento, etcétera. Seguramente escucharemos o veremos algunas más de este tipo de argumentaciones.

De hecho, en realidad sería sorpresivo que no trate de tumbar el Convenio, se trata de defender las rentas que el marco normativo actual, tan laxo en materia de interconexión, le permite extraer del mercado.

Lo que sí sorprende es que una autoridad como la Cofemer caiga en el garlito. Primero, porque la autoridad sectorial especializada en la materia le está acreditando la necesidad de contar con un instrumento de esta naturaleza; porque la Cofemer, tan habituada a dialogar y estar en sintonía con lo que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) ha indicado sobre las deficiencias en el mercado mexicano de telecomunicaciones, pareciera que no está enterada de la grave problemática que persiste en México en materia de interconexión.

En ese sentido, viene a colación lo dicho por la OCDE en su más reciente reporte sobre el sector telecomunicaciones de México, liberado a finales de enero del presente año, documento que por cierto Telmex también ha buscado desvirtuar de manera señalada.

En el primer párrafo de la página 74 del citado estudio, la OCDE manifiesta: En resumen, los procedimientos actuales están muy alejados de las mejores prácticas de la OCDE en cuanto a seguridad jurídica y oportunidad. Por ejemplo, las tarifas de interconexión en los países de la OCDE suelen fijarse ex ante, con un mejor resultado en cuanto a seguridad jurídica, aplicación efectiva de las decisiones, etcétera. Por lo general se pone a disposición de todas las partes que quieren interconectarse con el incumbente una oferta de interconexión de referencia (OIR) en la que las especificaciones técnicas, tiempos de entrega, acuerdos de prestación de servicio, etcétera, son del conocimiento público, están bien establecidos y sujetos a vigilancia del regulador . Muy elocuente.

Conociendo cómo se ha desenvuelto el sector telecomunicaciones en los últimos 16 años, puedo decir con convicción plena que los beneficios para el ecosistema de las telecomunicaciones en nuestro país son muy superiores a los costos. Haber introducido la OIR como instrumento regulatorio en prácticamente todos los países que forman la Unión Europea es, sin duda, un elemento diferenciador que ha permitido un mucho mejor desarrollo de este sector en la mayor parte de Europa, entre otras cuestiones, porque le quitó gran parte del poder de negociación asimétrico que tenían en su favor los incumbentes europeos, lo que no es malo en sí mismo.

Sabedores de esto, Telmex y diversos opinadores afines no claudicarán en el intento de alegar o confundir, a la Cofemer y a la sociedad en general, de las nulas ganancias de contar en México con un instrumento como el Convenio. Ahí está el truco con el que quieren confundir al pretender hacer ver la disposición que impediría a Telmex que dos competidores compartan infraestructura de coubicación dentro de las instalaciones de una central de Telmex, haciendo creer o insinuando que se le estaría obligando a permitir la desagregación del bucle local o unbundling. Lo que es totalmente falso. No hay disposición en tal sentido.

Ahora bien, en su afán de construir un consenso con Telmex, la autoridad habría renunciado precisamente a la idea de tratar de impulsar el concepto de unbundling dentro del Convenio. Ahora resulta evidente que eso fue un tremendo error de cálculo, porque ya vimos que de todas maneras Telmex ha salido a la defensa del statu quo. Por ello, no estaría mal que se retomara la idea de incorporar el tema del unbundling, que no es sino otra forma de acceso a la red del incumbente. No nos extrañe que Telmex llegue al extremo de calificar al Convenio como un instrumento idóneo para otras economías, pero no para el caso de México, y con ello tacharlo de colonizante .

* El autor es Diputado Federal. Presidente de la Comisión de RTC y Secretario de la Comisión de Comunicaciones.