Este comité será diseñado por Agustín Carstens, quien en noviembre estará al frente del Banco Internacional de Pagos

¿Sabe qué hacen las grandes firmas informáticas para defenderse de los ataques de los hackers? ¡Los contratan! Quién mejor para encontrar salidas a las trampas que aquel que las diseña y ejecuta.

La iniciativa del Banco de México de crear un comité de vigilancia del mercado cambiario no podemos decir que sea una convención de hackers, o en este caso especuladores, pero cómo ayuda tener el consejo de aquellos que participan en estos mercados.

La más burda manipulación cambiaria de la que tenemos registro reciente se dio durante aquellos días de diciembre de 1994 cuando un importante grupo de financieros y empresarios fue citado en la casa presidencial para avisarles que al día siguiente se devaluaría el peso frente al dólar.

Acto seguido, más de uno sintió un repentino retortijón que los obligaba a correr al baño. Realmente corrieron a usar aquellos primeros teléfonos celulares para ordenar la compra inmediata de billetes verdes.

La sofisticación actual de los mercados y la tecnología permite jugar con futuros, tomar la medida a las ventas de dólares del banco central, poner y quitar divisas en los mercados en segundos con fines meramente especulativos.

Vea la paridad de enero, arriba de los 22 pesos por dólar y ahora vaya a la gráfica del comportamiento de ayer de la relación peso-dólar y véalo en niveles cercanos al piso de los 18 pesos.

¿Qué pasó en medio? Realmente entre enero y mayo no hubo ninguna noticia maravillosa que apreciara al peso. Lo que vimos entre noviembre 8 y mayo 26 tiene mucho que ver con la especulación.

El Comité Cambiario Mexicano tendrá la ventaja de ser diseñado e integrado por aquel que redactó el Código Global de Conducta para los Mercados Cambiarios. Pero también por aquel que a partir de diciembre estará al frente del Banco Internacional de Pagos (BIS, por su sigla en inglés). Efectivamente, Agustín Carstens encabezó la elaboración y la publicación de este código mundial después de dos años de trabajo desde la presidencia de la Reunión de la Economía Mundial del BIS. Y que si bien tiene carácter de voluntario para los participantes de ese mercado, ya dejó claro el gobernador saliente del Banco de México que este instituto sólo llevará a cabo operaciones con las instituciones que se hayan adherido al código.

La colusión de los participantes de los mercados en México no es teoría, es una práctica comprobada, por ejemplo en la investigación que lleva ahora mismo a cabo la Comisión Federal de Competencia Económica en la que trata de documentar posibles prácticas monopólicas en la intermediación de valores gubernamentales por parte de siete bancos.

Hay empresas y bancos en este país que casi quiebran por jugar con futuros cambiarios. Hemos visto como las subastas de dólares fracasaban por movimientos extraños en la paridad. Y en general los movimientos bruscos que no encuentran explicación lógica en hechos concretos, tienen mucho que ver con la especulación.

Por eso es que la creación del Comité Cambiario Mexicano permite tener a los intermediarios cerca, pero a los especuladores más cerca.