No hay tipo más obsesivo en este planeta que Fabio Capello. Ha instalado y creado un big brother en la concentración de Inglaterra. Es casi una prisión de alta seguridad.

Ha pedido a la Federación de futbol de Inglaterra que instale un sistema de circuito cerrado que él pueda controlar de su cuarto. Si acaso ha olvidado dar una instrucción en el entrenamiento puede prender el televisor y accionar el de cualquier jugador de la concentración para darle indicaciones.

Así Wayne Rooney puede estar observando una película y de repente aparece el rostro de Capello diciéndole, Hey Rooney, How are you? .

Además el técnico italiano ha encontrado una forma de controlar a su equipo y a la media noche se desconecta cualquier tipo de conexión a Internet y el entrenador es el último en dormir hasta cerciorarse que nadie saldrá de su férrea disciplina.

Nadie mejor que Capello para el orden y así lo ha dado a conocer desde el primer día de la concentración final para Sudáfrica. Aquel que desobedezca las instrucciones, por muy figura que sea, el banquillo es para él.

Su formación casi militar ha hecho que Inglaterra viva en Sudáfrica en una prisión de lujo. Nada queda fuera de sus ojos y su control.