La falsa dicotomía planteada por el Ejecutivo que busca personas con 1% de capacidad y 99% de honestidad debe leerse como realmente es. Cuando tú buscas personas para cubrir un puesto que tengan 1% de capacidad, estás abriendo la puerta para poder contratar a cualquiera: porque es tu cuate, te cae bien, es fiel al partido o comparten ideología, es decir, la transparencia y las mejores prácticas se van por la borda, pero eso no es ni de cerca lo peor. Así como es falso pensar que alguien sin capacidad vaya a ser honesto, o su opuesto, que las personas capaces no son honestas, o que ambas cualidades sean incompatibles, por lo que no podemos aspirar a tener personas honestas y capaces, lo que sí es un absoluto y verdad indiscutible es que si tienes personas con 1% de capacidad: son 99% incapaces, y eso se refleja en los resultados que estamos viendo, sobre todo, en el sector salud.

La crisis por la falta de medicamentos tiene a sus responsables en el gobierno federal, quienes antes de asumir su responsabilidad buscarán a quién culpar.

El 13 de enero en un tuit el gobernador de Baja California Sur advirtió que venían tiempos difíciles en materia de salud, su estado se sumó a las compras consolidadas y la Secretaría de Hacienda advirtió la primera entrega de medicamentos y material de curación llegaría hasta marzo. ¡Los medicamentos del 2020 llegarían en marzo! El 22 de enero la Secretaría de Hacienda autorizó al Instituto Mexicano del Seguro Social comprar de manera directa los insumos que hicieran falta, pues los primeros dos meses del año prácticamente quedaron sin cubrirse. Falta febrero, y los especialistas advierten que será peor. Incluso se ha querido bajar de tono a las desesperadas voces de padres y madres que se han pronunciado por la falta de medicamentos oncológicos, no se les culpa a ellos de guerra sucia porque supongo las mentiras tienen un límite. Pero en este afán, no de salvar al sistema de salud, sino la imagen del presidente, se ha culpado a laboratorios, médicos, directores de institutos, a los medios por darle voz a los padres de los niños y hasta a la oposición. La imparable máquina de propaganda no logrará detener las cifras cuando los resultados de la incapacidad en materia de salud se reflejen en muertes. Al igual que las muertes que no dejan a esta administración cantar victoria en el principal flagelo del país: la inseguridad. Cuando lo que faltan son personas, es imposible tener otros datos.

Nadie enferma a un hijo para probar que el presidente hace mal su trabajo, nadie busca que su hijo sea asesinado para hacer propaganda, siquiera sugerirlo es vil y muestra de la incapacidad para hacer frente a los problemas.

Pamela Cerdeira

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana

Columna invitada

Periodista, conductora, locutora, escritora y comunicadora mexicana. Conduce el programa "A Todo Terreno" en MVS Radio. Ha escrito para diversas publicaciones y trabajado en distintos espacios en radio y televisión.