Ayer inició el ciclo escolar 2019-2020. En la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, informó que:

25 millones 417,980 estudiantes de educación básica son atendidos por 1 millón 219,517 maestros.

284,946 alumnos ingresan a educación inicial, 4 millones 773,360 a preescolar, 13 millones 920,602 a primaria y 6 millones 439,072 a secundaria.

El ciclo escolar se desarrolla en 232,876 escuelas; de éstas, 198,348 son públicas y 34,528 privadas. De las públicas, 107,378 son de organización completa y 125,498 son multigrado; 25,639 son de tiempo completo.

Hay, además, 32,063 escuelas del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe).

En lo que a los libros de texto gratuitos se refiere, se han distribuido 176 millones: 15 millones de preescolar, 105 millones de primaria, 35 millones de secundaria, 10 millones de telesecundaria, 2 millones de telebachillerato, 1 millón 200,000 de educación indígena, 7 millones en inglés y 83,000 en braille y macrotipo.

Las cifras son impresionantes. El número de estudiantes de educación básica supera a la población total de 180 de los 235 países que la División de Población de Naciones Unidas incluye en sus estudios.

La cantidad de libros que se producen también es extraordinaria. En promedio, a cada estudiante de preescolar se le entregan tres libros, el de primaria recibe 7.5, y al de secundaria le tocan siete.

Este año, la SEP cuenta con un presupuesto de 308,000 millones 434,721 pesos, que es 5.5% superior al del año pasado. Esto significa que el gasto por cada estudiante de educación básica asciende a 12,117 pesos anuales. Veintisiete países gastan más que esta cantidad, de acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano 2018 de Naciones Unidas, que incluye a 191 países.

En el 2018, el gasto público en educación como porcentaje del Producto Interno Bruto del país fue de 5.24 por ciento. De acuerdo al citado Índice de Desarrollo Humano, 55 países invierten más que esto.

Ahora bien, pese a lo que México gasta y ha gastado en la educación de sus niños y jóvenes, la preparación de la mayoría de ellos es sumamente deficiente, tal como lo indican diversos estudios nacionales e internacionales.

El informe que realiza cada tres años el Programa Internacional para la Evaluación de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) evidencia las carencias de conocimientos de jóvenes mexicanos de 15 años.

La evaluación más reciente se realizó en el 2018 y sus resultados se darán a conocer en noviembre de este año, pero los datos de la evaluación del 2015 realizada en 72 países mostraron que “El desempeño de México se encuentra por debajo del promedio OCDE en ciencias (416 puntos para México contra 493 promedio OCDE), lectura (423 México contra 493 OCDE) y matemáticas (408 México contra 490 OCDE). En estas tres áreas, menos de 1% de los estudiantes en México logra alcanzar niveles de competencia de excelencia (nivel 5 y 6)”. En suma: resultados mediocres.

Con el inicio del ciclo escolar, ayer también dio comienzo el proyecto educativo lopezobradorista llamado Nueva Escuela Mexicana. Para saber si éste representa un paso hacia adelante, deberemos esperar a que en noviembre del 2022 la OCDE difunda los resultados de la evaluación que realizará en el 2021.

Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.