El panorama económico de México se ve muy sombrío.

Registra una contracción histórica. Desempleo, quiebra de empresas y pobreza, inéditos. Y por si fuera poco, un endeudamiento mayúsculo, aún sin haber solicitado préstamos.

La deuda neta del sector público se elevó en el segundo trimestre del año en curso a 62% como proporción del Producto Interno Bruto.

Es el mayor nivel que ha registrado en los últimos 30 años.

Y se explica por el empequeñecimiento de la economía nacional.

Al no crecer la economía, la deuda crece automáticamente.

Ese fenómeno, es además, un riesgo adicional.

El disparo de la deuda podría ser causa para que México pierda su grado de inversión. De hecho, la pérdida de la máxima calificación crediticia del soberano, está cantada. Lo único que falta precisar es ¿cuándo ocurrirá? ¿En el año 2021 o en el 2022?

El principal riesgo que venía observándose para que ocurra la degradación crediticia, era la delicada situación financiera de Pemex.

La apuesta del gobierno lópezobradorista es que el gobierno mexicano fortalecerá a sus dos empresas energéticas: Pemex y CFE.  En esa intención, a Pemex le ha concedido cambios que le permiten mayor holgura financiera y le ha inyectado multimillonarios recursos.

Con todo, la petrolera no ha dejado de perder.

Tampoco ha logrado elevar la producción conforme los planes del propio gobierno. Ahora, con el aumento de la deuda respecto del PIB, el riesgo de degradación crediticia, aumenta.

Así las cosas, la economía mexicana, enfrentan un panorama sombrío. Un panorama de profunda recesión, lenta y prolongada recuperación, más desempleo e informalidad crecientes, y un aumento histórico en el número de pobres en el país.

Además, con una deuda que formalmente no tomó el gobierno, porque siempre rechazó endeudarse para apoyar a los sectores productivo y laboral, pero que será consecuencia de su propia inacción para aminorar la caída y proteger a los motores económicos: la planta empresarial y la fuerza laboral.

México podría tardar hasta un sexenio para recuperar el tamaño que tuvo la economía, hasta antes de que comenzara el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pronostican algunos analistas. En el escenario más optimista, se recuperará en dos años.

En caso de cumplirse el peor escenario, este sexenio será un sexenio perdido en crecimiento económico.

Y en el mejor de los casos, se habrán perdido, cuatro años.

No sólo eso, se habrán interrumpido, 30 años de tasas de crecimiento mediocre que rondó el 2.5 por ciento.

La etapa neoliberal registró una tasa de crecimiento mediocre, pero positiva. El gobierno de la cuarta transformación, en su primer año de gobierno entró en recesión.

Y en el segundo, cayó en un nivel de recesión histórica.

De manera fundamental la profunda caída se explica por la parálisis a la que obligó el Covid-19.

Pero cada vez resulta más claro que la profundidad de la caída y el tiempo de recuperación, se explican por la falta de un programa de apoyo fiscal.

Por lo pronto el panorama económico, se ve muy negro. Ojalá se tomen las medidas necesarias para evitar los pronósticos más pesimistas.

Atisbos

RIESGO FISCAL, AL ALZA.- El Procurador Fiscal de la Federación, Carlos Romero, lo dice con toda claridad y contundencia.

Se acabó el pacto no escrito que existió en el pasado para no perseguir fiscalmente a los grandes empresarios.

Cambió la cultura criminal fiscal y se elevó la percepción de riesgo. En consecuencia los grandes contribuyentes se están regularizando, algunos de ellos una vez iniciados los procedimientos legales en su contra y la mayoría sólo con el ejemplo de que ahora nadie está exento de un proceso legal penal.

En mancuerna con el SAT que comanda Raquel Buenrostro, han hecho un gran trabajo que, incluso en tiempos de pandemia de coronavirus y la parálisis económica, la recaudación está en línea con lo que planteó Hacienda en la Ley de Ingresos.

Se han recuperado 30,000 millones de pesos de los grandes contribuyentes. Entre los casos más sonados están Walmart, Femsa, e IBM. Esperan llegar a los 50,000 millones de pesos.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.