El presidente Enrique Peña Nieto gobernará en caja de cristal, aseguran sus asesores más cercanos.

Todavía como presidente electo, Peña Nieto ya está cimentando las bases sobre las que guiará su gobierno.

Las primeras iniciativas que propone a legisladores de su partido y del Verde Ecologista, para que éstos, a su vez, las propongan ante el Congreso de la Unión, buscan marcar un cambio en la lucha en contra de la corrupción y el acceso a la información. Por eso, se transformará la actual Secretaría de la Función Pública (SFP) y se ampliarán y fortalecerán las facultades del Instituto Federal de Acceso a la Información, (IFAI) además de que se revisarán las relaciones del gobierno con los medios de comunicación.

Comisión anticorrupción, ?con dientes

Las primeras iniciativas que impulsa el Presidente electo tienen el objetivo de abatir la corrupción y la opacidad en el ejercicio presupuestal de los gobiernos federal, estatal y municipales.

La Comisión Nacional Anticorrupción estará integrada por un pleno de cinco ciudadanos y tendrá carácter autónomo y facultades para sancionar a funcionarios corruptos y, en su caso, llevarlos a la cárcel. Podrá investigar y castigar actos de corrupción en los tres poderes de la Unión y en los tres niveles de gobierno.

Sus facultades le permitirán pedir el desafuero, ejercer la extinción de dominio y sancionar a particulares. La constitución de la Comisión Nacional Anticorrupción rompe de facto el monopolio del Ministerio Público.

IFAI, autonomía y más facultades

Por su parte, el Instituto Federal de Acceso a la Información también tendrá autonomía constitucional para que pueda actuar sobre los tres poderes de la Unión y los tres niveles de gobierno.

El número de comisionados en el IFAI pasará de cinco a siete. Y se eliminan todas las reservas de ley, salvo para la seguridad nacional y datos personales.

Reformas calderonistas ¡van!

Desde ahora, puedo anticiparle que la reforma laboral y la Ley General de Contabilidad Gubernamental, puestas sobre la mesa de la discusión por el gobierno del presidente Felipe Calderón, serán aprobadas con algunas modificaciones.

Entre los gobiernos saliente y entrante, se está registrando una transición tersa.

De hecho, se observa el apoyo del gobierno calderonista al Presidente electo de México.

EPN: reformas fiscal y energética

Por otra parte, también le puedo adelantar que, al inicio de su gobierno, Enrique Peña Nieto planteará dos reformas económicas estructurales: la fiscal y la energética.

Y los ofrecimientos como la seguridad social universal, que implican una reestructura del gasto público, vendrán más adelante. No se hará de golpe ni de la noche a la mañana, sino de manera gradual y en la perspectiva sexenal.

Ante todo, hay un fuerte sentido de compromiso para mantener la estabilidad macroeconómica. Por eso, es muy probable que el actual secretario de Hacienda, José Antonio Meade, permanezca en el cargo, por lo menos, el primer año del gobierno de Peña Nieto.

No sólo mantendría con firmeza la transición, sino que podría llevar adelante la reforma fiscal y apoyar la energética.

A Luis Videgaray, la mayoría lo ubica en la Oficina de la Presidencia de la República, en trabajo directo con el presidente Peña Nieto.

Banda 2.5 GHz y Mexicana: pragmatismo

Pragmatismo es la mejor palabra que define la actitud con la que enfrentará el gobierno de Enrique Peña Nieto las dos papas calientes que heredará del gobierno calderonista: el rescate de la banda 2.5 GHz y Mexicana de Aviación.

En el primer caso, aseguran en el equipo de transición que el presidente Felipe Calderón no les avisó con anticipación.

Sin embargo, reconocen que el gobierno calderonista les facilitó toda la información del caso cuando se hizo pública la determinación.

Por eso, hay pleno conocimiento del asunto en el equipo de transición.

Y el diagnóstico que, hasta ahora, tienen entre las huestes de Enrique Peña Nieto es que se trata de un asunto meramente económico.

Es decir, se trata de una controversia alrededor de la contraprestación económica que pretendía cobrar el gobierno federal por el refrendo de las concesiones de la banda 2.5 GHz y el monto que pretendía pagar el grupo empresarial.

Más allá del escándalo mediático por presunta censura a la libertad de expresión, se trata de un asunto económico.

Respecto de Mexicana de Aviación, también tienen perfectamente claro que ya es un tema de carácter social. Se trata de un problema que podría derivar en que muchos empleados de la aerolínea se queden sin fuente de empleo.

Es más la arista social la que les preocupa.

En ambos casos, lo que predomina en la perspectiva del equipo del Presidente electo es el pragmatismo.

CUENTOS VERAS

Que MVS, de Joaquín Vargas, no ha pagado sus cuotas a la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) desde hace dos años. Lo que llama la atención del impago no es el monto, porque la cantidad total está muy lejos de ser onerosa. Entre los agremiados, hay la sospecha de que la empresa de los Vargas podría estar evaluando la posibilidad de dejar el gremio.

Prácticamente desde que llegó Tristán Canales a la Presidencia de esa organización, MVS no ha pagado sus cuotas. Hay quienes aseguran que MVS no pudo pedir a la CIRT que defendiera los intereses de esa empresa frente al proceso de rescate de la banda 2.5 GHz que inició el gobierno de Felipe Calderón. La verdad, sí llama la atención el impago.

Twitter: @marco_mares

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