“La política es la actividad en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por hombre libres, resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva, es un quehacer ordenado al bien común”.

Durante los últimos años y sobre todo a partir de 1988, la política fue el medio para resolver las diferencias en un país plural, con grandes diferencias sociales. Gracias a la política fue posible realizar profundas reformas a través de acuerdos entre los diversos partidos y demás sectores de la sociedad.

Esa vía del diálogo y la concertación ha quedado de lado en este sexenio, la estrategia de López Obrador de gobernar a través de la confrontación y las descalificaciones a sus adversarios ha tenido una respuesta similar por parte de los políticos y críticos de la oposición. Estamos en un país en el que no hay puntos medios, o todo está bien o todo está mal.

Está bien que Reforma, Loret, Brozo y otros muchos, hagan un circo de la política y del gobierno, pero no puede ser que los políticos sigamos ese script para hacer política. Nuestra responsabilidad no es sólo buscar diferencias, sino sobre todo buscar coincidencias, no es insultar y descalificar, sino dialogar y construir.

Hasta hace unos años, los medios de comunicación entrevistaban a los políticos para conocer cómo iban las cosas en el país, hoy es al revés, los políticos leen los periódicos, oyen a los periodistas y analistas o revisan las redes sociales, para hacer política. Los medios de comunicación y las redes sociales no son el espacio para hacer política.

La función de los medios de comunicación y las redes sociales no es construir acuerdos, sino denunciar y confrontar, mientras que la responsabilidad de los políticos es construir acuerdos para que avance el país.

Lo anterior viene al caso ahora que se va a discutir la reforma constitucional sobre energía eléctrica, está bien que el gobierno y los sectores interesados presionen para su aprobación o rechazo, pero los legisladores tienen la obligación de analizarla y no dejarse presionar por ninguno de los dos. Tienen la obligación de abrir espacios para que todos los interesados participen y con base en ello ver si es posible llegar a un acuerdo.

Yo no coincido con la reforma del presidente porque limita y afecta innecesariamente al sector privado, pero no se puede seguir debilitando a la CFE que es quien finalmente lleva la electricidad a todos los consumidores.

Los partidos y los legisladores no deben dejarse presionar por las voces que los descalifican por no definir su posición sobre la reforma, el dialogo y la búsqueda de acuerdos es indispensable, especialmente en el Congreso.

Los senadores y diputados a la hora de legislar deben favorecer los intereses de la Nación sobre los intereses de su partido o de cualquier grupo económico, social o ciudadano.

Demetrio Sodi

Político mexicano

Desde la cancha

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012).

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