Después de las elecciones del 2018, nuestro país quedó prácticamente sin un partido de izquierda, el PRD que históricamente representa esa ideología, desapareció casi totalmente del mapa político-electoral.

López Obrador y Morena no son un movimiento de izquierda, tienen una preocupación social, pero están muy lejos de proponer un programa que tenga como prioridad construir un Estado social.

Un gobierno como el de López Obrador, que le apuesta cada día más a la intervención del Ejército en actividades que deben ser exclusivas del ámbito civil, no es de izquierda. Si a esto le sumamos la destrucción del Estado y las instituciones, el rechazo a la división de poderes, al Federalismo y a la participación de la sociedad civil, el resultado es un presidente autoritario que busca centralizar el poder en su persona.

No va a haber en la elección del próximo año una propuesta de izquierda, la prioridad de lograr un frente electoral hace que las ideologías se deslaven y queden de lado, el PRD debería tener la propuesta de la izquierda, sin embargo, será aliado de un frente conservador, renunciando al papel que debería jugar en este momento en que a López Obrador y a Morena se les ha caído la careta de ser la izquierda en México.

No estoy seguro de que ganar la mayoría en la Cámara de Diputados deba ser a costa de que la izquierda no tenga propuesta y desaparezca del espacio electoral; pienso que en estos momentos es importante hacer una propuesta al pueblo de México, que contraste con el pasado y el gobierno actual.

En estos últimos 30 años nos convencieron de que la única alternativa para que el país se desarrollara eran las privatizaciones, la desregulación, la apertura comercial y un Estado débil sin recursos. Nos ganó la agenda neoliberal y el programa de izquierda quedó archivado. Renunciamos a aumentar impuestos y a crear un Estado fuerte, que sea un actor fundamental en el desarrollo nacional y garantice un piso social básico para todos los mexicanos.

La prioridad no es ganar la mayoría en la Cámara de Diputados, la prioridad debe ser impulsar un programa socialdemócrata que promueva las inversiones y el mercado, y que garantice los derechos sociales y elimine la pobreza en que viven más de 50 millones de mexicanos.

Un programa que vea hacia el futuro y deje atrás el neoliberalismo de los últimos 30 años y el populismo de López Obrador. La prioridad es construir un Estado que cuente con más ingresos y más gasto público, que sea junto con la inversión privada el motor del desarrollo nacional. Si por lograr un frente electoral renunciamos a esto, de qué sirve ganar la mayoría en la Cámara de Diputados.

Mentira que estemos ante la amenaza de un chavismo o una dictadura, los condiciones nacionales e internacionales no lo permitirían, ese discurso de la extrema derecha sólo ha servido para crear miedo. No estamos ante el riesgo de una dictadura, sino ante un gobierno fracasado que está llevando al país a la peor crisis económica, social, política y de pobreza de los últimos 40 años.

México necesita un partido y una propuesta de izquierda, el PRD tiene la oportunidad de recuperar a todos aquellos que se fueron con la finta de López Obrador, ojalá no la desperdicie.

Demetrio Sodi

Político mexicano

Desde la cancha

Ciudadano interesado en las soluciones para el país y la Ciudad de México. Político mexicano, ha sido diputado federal (1988-1991), senador (2000-2006) y jefe delegacional de Miguel Hidalgo (2009-2012).