Usar el FEIP y dotar a Pemex de recursos extraordinarios fiscales para programas y proyectos de dudosa viabilidad no están siendo una solución efectiva; el gobierno no ha podido alcanzar la meta de recaudación que él mismo estableció

Si algo ha quedado claro es que a unas semanas de que concluya su primer año de mandato, el gobierno federal no ha podido alcanzar las metas de recaudación de ingresos que ellos mismos establecieron en el Paquete Económico aprobado para el 2019. Se los dijimos en tribuna, diputados de oposición y de la misma mayoría, pero no nos quisieron escuchar, las decisiones que tomaron como prioridades en el presupuesto de egresos está empujando al país a una posible recesión económica, y lejos de corregir el rumbo para encender de nuevo los motores de la economía nacional, la Secretaría de Hacienda está avalando terribles decisiones presupuestales.

Por el momento, la medida que más me preocupa es el uso indiscriminado del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP), producto del ahorro realizado por los mexicanos durante los últimos 15 años. Para entender esto claramente, primero déjenme explicarles cuál es su función. Estos recursos tienen el objetivo de compensar los desajustes que pudiera sufrir el presupuesto del gobierno en tiempos de crisis económica, en otras palabras, es una alcancía nacional que tiene el presidente de la República para ser usada cuando nuestra economía sufra una neumonía a raíz de una crisis internacional, de tal suerte que el gasto público no se vea afectado, y por ende los servicios prioritarios para los ciudadanos tampoco.

Este fondo tenía casi 300,000 millones de pesos a inicio de año, para referencia pensemos en que es seis veces el presupuesto total anual de Tabasco; para el segundo trimestre, la Secretaría de Hacienda anunció el uso de 40% de estos ahorros para compensar la desaceleración económica y por supuesto, dotar de recursos a los nuevos programas sociales. Ya para el tercer trimestre la cifra aumentó a 150,000 millones de pesos, ¡al ritmo que van se acabarán los ahorros del país en menos de dos años!

Ahora, la caída de ingresos por la cual hacen uso del fondo, se debe a dos principales razones. Primero, a una menor recaudación tributaria como resultado de una débil actividad económica, estamos en un periodo de desaceleración con tres trimestres consecutivos con crecimiento de prácticamente cero por ciento. Sin duda, las malas decisiones de política pública han ahuyentado las inversiones nacionales y extranjeras, y han llenado de incertidumbre el ambiente de negocios en México.

La segunda razón es la enorme disminución de los ingresos petroleros, 90,000 millones de pesos respecto a lo previsto, es más, casi 190,000 millones de pesos si se excluyen los ingresos de la aportación patrimonial a Pemex. Es decir, están usando los limitados ingresos del país para dotar de recursos fiscales a Pemex, para la refinería de Dos Bocas y su ambicioso plan de explotación de campos terrestres, que hasta ahora lamentablemente no han podido demostrar su viabilidad ni éxito de implementación.

Quisiera también explicar la colosal contradicción de Hacienda, por un lado toman gigantescas cantidades de los ahorros nacionales, y por el otro, tienen subejercicios acumulados de más de 80,000 millones de pesos, de los cuales, de nuevo, más de la mitad corresponden a subejercicios de Pemex, y el resto, a áreas estratégicas como educación y salud. Mi pregunta es entonces, ¿dónde están todos estos millonarios recursos?

El gobierno está tomando malas decisiones y eso está a la vista de todos, pero usar el FEIP y dotar a Pemex de recursos extraordinarios fiscales para programas y proyectos de dudosa viabilidad no está siendo una solución efectiva. Nuestra responsabilidad debe ser velar por el bienestar y la estabilidad de los mexicanos, los presentes y los de las próximas generaciones; sin embargo, hoy, sólo están atentando contra nuestro futuro.

Soraya Pérez

Economista

Entre Números

Expresidenta de la Federación de Colegios de Economistas de la República Mexicana A.C.