Hablando de éxitos rotundos,  a más de uno nos ha dejado el ojo cuadrado el apabullante éxito que tuvo Disney Plus a unas cuantas horas de su lanzamiento en Estados Unidos. La empresa líder en entretenimiento mundial tuvo alzas en el valor de sus acciones de más de 7% al día siguiente del lanzamiento del canal por streaming, al presumir 10 millones de suscriptores en sólo 24 horas. Como si este dato no fuera lo suficientemente escandaloso, con todo el aplomo de quien se sabe dominar el mercado, Disney pronunció que no daría más datos sobre el progreso de Disney Plus hasta su reporte trimestral.

Este suceso, desde luego es una reconfortante noticia para todos aquellos inversionistas que veían a Netflix como el principio y el fin del mundo de las OTT y que buscaban una alternativa para diversificarse en esta creciente industria del entretenimiento bajo demanda. El éxito de Disney Plus en su primera semana, deja en claro que el streaming aún tiene hacia donde crecer. El incremento en el valor de la acción da un espaldarazo al trabajo bien realizado, bien capitalizado y sobre todo bien sustentado por una gran biblioteca de contenido.

Si bien, Disney Plus es una potente amenaza para Netflix, esto desde luego no significa el fin para quien ha dominado el mercado y que fue fundada hace ya 22 años. Resulta válido pensar que Netflix tiene ahora frente a sí un reto que es segmentarse y encontrar un nicho de mercado propio en donde pueda seguir creciendo. Es probable que este nicho surja naturalmente del precio de su suscripción, que es casi el doble de la de Disney Plus. Cabe recordar que la fortaleza que tiene Netflix a nivel mundial como líder marca en el entretenimiento vía streaming es enorme. La presencia de marca que esta empresa ha logrado en regiones como India, Latinoamérica y Europa es, hoy en día, una poderosa ventaja competitiva y valdrá la pena ver durante los próximos meses cómo sortea este huracán la empresa de Reed Hastings.

Hablando de contenido

Me dio gusto encontrar en Netflix hace unos días una película que hace tiempo no veía y que verla resulta siempre una experiencia sumamente inspiradora. The Pursuit of Hapyness (2006), producida y actuada por Will Smith. Si no la ha visto y siente que toda su familia podría beneficiarse de una buena película motivacional, no se la pierda.

Y después de la película, también vale la pena sentarse un rato a pasarla muy entretenidos con La Voz Kids de Televisa, que como ya he comentado siempre va a la alza en rating y audiencia en contenido dominical. ¡Recientemente, La Voz Kids superó a su competencia, La Academia, por más de un 366 por ciento!

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Antonio Aja

Columnista

Showbiz