La insuficiencia y fallas del sistema educativo público son un hecho aceptado en México. Sin importar el color o la posición ideológica, existe convergencia de opinión a la existencia de este problema. Las diferencias abismales surgen para encontrar la estrategia adecuada para remediar este mal. Las visiones de corto y largo plazos suelen colocar a los actores políticos en extremos opuestos, aparentemente irreconciliables.

La complejidad del tema varía según la región. Hay que agregar la multitud del grupo de presión, sindicatos, secciones de sindicatos; mosaico policromático que la sociedad no alcanza a entender. En ese entorno, las escuelas y universidades privadas han tomado un rol protagónico para suplir las deficiencias del sistema educativo público y, sobre todo, para dar a los estudiantes opciones que el Estado no puede proporcionales. Muchas de ellas lo han hecho de forma sobresaliente, muy pocas con fallas. Las nuevas leyes en materia de educación abordan varios aspectos, destacaremos algunos de ellos, que nos alejan de la solución, pero además causarán daños directos al sistema privado, en violación directa a los derechos fundamentales que protege la Constitución.

El 30 de septiembre del 2019 se publicaron la Ley General de Educación (LGE), Ley en Materia de Mejora Continua de la Educación y Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (LGSCMM). Todas entraron en vigor el 1 de octubre del 2019. La LGSCMM tiene un impacto negativo en el sector de escuelas particulares que ofertan matrícula en educación o pedagogía. En resumen: el art. 40 dispone que el servicio público de educación dará prioridad en las contrataciones a los egresados de las Normales Públicas, Universidad Pedagógica Nacional y centros de actualización de magisterio. Dicho de otra manera, los egresados de escuelas particulares estarán en posición de desventaja frente a los egresados de escuelas públicas. No importará la preparación, experiencia, talento personal, evaluación o desempeño, estos normalistas siempre estarán en desigualdad para obtener una plaza.

Ante la insuficiencia del Estado mexicano para brindar opciones de estudio, muchas familias hacen el esfuerzo económico para que sus hijos cursen la Normal en una institución privada. El mismo gobierno, reconociendo su imposibilidad para atender a todos, subsidia con becas a estudiantes para terminar de esa manera su formación docente.

El art. 40 de la LGSCMM es discriminatorio en contra de alumnos que hayan cursado la carrera Normal o de Educación en escuelas privadas, dejándolos fuera del mercado laboral. Lo mismo sucede con aquellos profesionistas que hayan decidido estudiar una maestría en Docencia. Se cierran las puertas al talento. Es una contradicción que el art. 39 de la LGSCMM disponga que los aspirantes a ingresar concurrirán en igualdad de condiciones, la realidad es que el artículo 40 mencionado tiene un efecto discriminatorio. No sólo vulnera el derecho de igualdad y de no discriminación de los aspirantes, alumnos y egresados, de las escuelas privadas, sino que la institución educativa reciente el agravio en forma directa, por la posición de desventaja en que quedan colocados sus alumnos.

Otra disposición que preocupa es el contenido de los arts. 146 y 151 de la LGE, pues establecen disposiciones que afectan la autonomía de gestión financiera de las instituciones educativas privadas. Se limita la facultad de la institución para determinar en forma adecuada sus costos de operación, tasa de rendimiento, tasa de retorno, puesto que no podrán libremente aumentar sus precios, sino que deberán justificar en forma detallada a la autoridad el motivo del incremento, pero además prohíbe imponer medidas de control a los alumnos que están retrasados en las colegiaturas.

Las instituciones privadas deben ser autosustentables y para ello deben estar en condiciones de poder presupuestar y programar en forma exacta sus gastos e ingresos. Estas leyes pueden ser impugnadas por medio de un amparo; el plazo para promoverlo vence en estos días.

*Presidenta del Comité Jurídico de la Coparmex.