Ahora hablaremos de esperanzas rotas en México y de como Noruega puede darle rosas rojas, a una dama triste.

Bien nos lo advirtió Mauro Leos hace un mes, cuando en conferencia de prensa pidió matizar las expectativas del mercado, sobre todo de Wall Street, sobre lo que podría hacer Enrique Peña Nieto por modernizar la base productiva del país.

Mauro Leos es el Regional Senior Credit Officer de la calificadora Moody´s Investor Service, es decir, el analista responsable de evaluar las condiciones financieras y económicas del país, para llevarle al comité de calificación, una propuesta sobre el estatus financiero de México como emisor soberano.

¿Fue un visionario al no dejarse llevar por el espejismo de un presidente electo que llegó a proponer reformas duras, como la laboral y a movilizar a su equipo para comenzar a cabildeare en el Congreso? Me parece que no. Más bien, es un mexicano que sabe como quien dice de que pie cojeamos.

Mauro, una y diez veces nos ha dicho en entrevista y en conferencia, que en Moody´s simplemente no tienen un escenario para México, que incluya la posibilidad de que se logre una reforma estructural de gran envergadura. Punto.

Si en algún momento han sido la única agencia que ha considerado la posibilidad de elevar la calificación soberana de México, es, como nos explicó en septiembre, por la resistencia probada que ya ha tenido el mercado interno para crecer, pese al deterioro del principal socio comercial.

Así, que como dicen en el IFE te lo diiiiije te lo diiiiiii iiiiii iiiije . La reforma laboral que pudo haber atraído inversiones optimistas con su sola aprobación, se ha vuelto a quedar durmiendo el sueño de los justos.

Peña Nieto está aterrizando en Madrid y acá, la cámara de diputados, mandó a la congeladora la reforma laboral estás sí son esperanzas rotas.

Rosas Rojas, para una Europa triste...

El 12 de octubre, por la mañana, amanecimos en México con la noticia de que el Comité del Nobel distinguió sesenta años de esfuerzos por la paz y reconciliación entre los países de Europa. En un hecho me parece, fuera de toda expectativa y pronóstico, la Unión Europea fue nombrada Premio Nobel de la Paz.

Suena lógico cuando recordamos los esfuerzos que siguieron al fin de la Segunda Guerra Mundial; la creación de la Comunidad Económica Europea a fines de los sesenta que fue sin lugar a dudas el cimiento de la integración que hoy conocemos como Unión Europea.

Y no puedo dejar de pensar que esta coincidencia del reconocimiento del Comité de los Premios Nobel,

con el momento de mayor crisis económicade la región, ene tiempos de paz,>es como una palmada al hombro.

Precisamente para solidarizarse con un grupo de países. No, más bien de ciudadanos que la están pasando muy mal Y por otro lado, podría estar obligándoles diplomáticamente, a mantenerse unidos, pese a los altísimos desequilibrios de sus hermanitos, Portugal, Grecia, España e Italia.

Otro hecho que me llama la atención es que el Comité de los Premios Nobel de la Paz se encuentra en Noruega, un país del continente que sin embargo, rechazó el ingreso en los referendos para la integración de 1972 y 1994. Por eso digo de la palmadita al hombro, y del velado recordatorio de que juntos... son más.

Solo espero que la distinción no se vuelva una paradoja, pues la crisis económica está desembocando en levantamientos sociales en los países de la periferia de la euro zona. Eventos que podrían ser todo, menos una imagen de la paz.