El flujo de dólares en efectivo que se maneja en la economía nacional, que ronda los 10,000 millones de dólares, es equivalente a 30% del total de billetes y monedas en circulación en México.

Presumiblemente, es dinero que proviene de actividades ilícitas: tanto del narcotráfico, como de la evasión fiscal.

Aunque las autoridades oficialmente hablan de más de 10,000 millones de dólares como la cantidad que circula como excedente en la economía nacional, lo cierto es que en los propios círculos oficiales aseguran que en promedio en los últimos tres años la cantidad total ha alcanzado los 14,000 millones de dólares.

La cifra se la había anticipado en este espacio desde hace varios días.

Aunque para el cierre del año pasado la cifra fue menor a los 14,000 millones de dólares -y se explica en función de la crisis económica global-, para el cierre de este año podría ubicarse en ese nivel si no se aplicaran las medidas que decretó la Secretaría de Hacienda para disminuir esa cantidad.

La cifra de más de 10,000 millones de pesos, sin duda es muy alta.

No obstante, es una cantidad pequeña respecto del tamaño de las operaciones del mercado cambiario; en consecuencia -presuponen las autoridades- no afectará al sistema cambiario ni al flujo de divisas.

Casi en paralelo al anuncio oficial, los banqueros, encabezados por Ignacio Deschamps, se declararon listos para aplicar las nuevas medidas y recordaron que han invertido 700 millones de dólares para prevenir el lavado de dinero en México.

Al mismo tiempo, los banqueros anunciaron el arranque de la nueva figura de corresponsales bancarios cambiarios, con la que hoteles y comercios podrán ofrecer el servicio de cambio de divisas por moneda nacional.

Con la entrada en vigor de las medidas para reducir el uso del dinero en dólares en efectivo -dentro de tres meses-, en particular aquellas que aplicarán para las personas morales, se registrará un ajuste dramático a la baja, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Hacienda, que encabeza Ernesto Cordero, y de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, que preside Guillermo Babatz.

El mayor monto de dólares en efectivo que circulan en la economía nacional es operado por personas morales.

En los últimos años, los bancos nacionales han generado excedentes en sus operaciones con dólares en efectivo, e incluso algunas de esas instituciones como HSBC de Luis Peña, Banamex, de Manuel Medina Mora y Enrique Zorrilla, y Bancomer, de Ignacio Deschamps, desde hace tiempo decidieron cancelar sus operaciones en dólares. Se anticiparon a la acción de la autoridad que hoy se anuncia, como una estrategia abierta en contra del lavado de dinero en México.

Se trata de un reordenamiento de las operaciones en dólares en México, tal y como ocurre en prácticamente todos los países, en los que la moneda predominante es la local y no la foránea.

Sin embargo, no se trata de un control de cambios. Todas las personas podrán comprar y vender dólares, tal y como se viene haciendo hasta ahora, salvo que aplicarán montos preestablecidos.

Las nuevas operaciones regulatorias son aplicables sólo para las operaciones de compra de dólares en efectivo por parte de las instituciones bancarias, recepciones de depósitos, pago de créditos y pago de servicios en efectivo.

Las nuevas medidas permitirán que las personas físicas que sean cuentahabientes de la institución bancaria, puedan llevar a cabo estas operaciones hasta por un monto total de 300 dólares diarios y 1,500 dólares por mes.

Las personas físicas no cuentahabientes de los bancos y que sean usuarios extranjeros, podrán cambiar dólares en efectivo a pesos en los bancos hasta por 1,500 dólares mensuales.

En el caso de las personas morales, los bancos podrán realizar las operaciones, en cuyo caso el límite también será de 7,000 dólares mensuales.

Se prevé un periodo de transición de 90 días después de la publicación de la regla -que se publica hoy en el DOF-, para que las personas morales tengan tiempo de adecuar su operación a los nuevos requerimientos.

CUENTOS VERAS

Lo que también es cierto, es que entre las propias autoridades admiten que de entrada, en lo que se ajusta el nuevo esquema de disposiciones oficiales, podría registrarse un mercado paralelo de divisas. Sin embargo -anticipan- será coyuntural y transitorio. ¡Ojalá!